
El peso de la historia no es suficiente
Si no te cuidas, el tiempo
te atrapará en su momento
La costumbre con sus dientes
no te dejará ser viento.
Rockdrigo Gonzáles
Por: Alfredo Maza Guzmán (arrozamargo.wordpress.com)
Como gran parte del futuro de México, la vida de Rockdrigo quedó sepultada el 19 de septiembre 1985. Han pasado 25 largos años en los que su voz ha luchado por permanecer en las calles, en los oídos de una ciudad que aplasta y es aplastada por hombres de traje. Por estos días que “celebramos” el Bicentenario de la Independencia no deberíamos olvidar a uno de los más grandes compositores que ha dado este territorio olvidado. A esa figura sencilla de lentes anchos, voz rasposa e inteligencia notable.
Desde su tumba, en la pequeña colina en la Av. Hidalgo en Tampico, su memoria ha construido una leyenda inmensa que sustenta melodías que brillan en los escombros vivos que somos. Hoy cuando la crisis y la violencia dominan cada estallido de la conmemoración, sus letras tejen una observación puntual de lo que hemos sido. Pocos, en verdad pocos, son los músicos que han visto al mexicano como lo hacía Rockdrigo: cada una de sus líneas es un retrato de esa maquinaría que llamamos vida. Él, con sus pequeñas hurbanistorias, devela como el mejor Chava Flores al mundo más pedestre por el cual no ha pasado el tiempo y que nos consume a diario con la voracidad del reloj.
Cuando el edificio sobre la calle de Bruselas comenzó a derrumbarse, el tiempo lo hizo también. La posibilidad de un país mejor quedo ahogada con la voz y la música de un hombre siempre crítico y mordaz. Con las muertes de aquella mañana nos sumergimos en unas calles sin sol de las que no hemos encontrado la salida. Después de Rockdrigo la música nunca ha sido igual; si su primer y único disco en vida, Hurbanistorias (Independiente, 1983), anunciaba un mundo oscuro y sin esperanza, no fue sino hasta sus producciones póstumas donde el brillo, tal vez provocado por la sustancia del aire o los pulmones de asbesto, se volvió colorido y menos desértico como sin en la tragedia tuviera espacio la alegría. Pero ahí quedó en un gran silencio, en la posibilidad eterna de los que llegan antes a la meta.
Rockdrigo tuvo la fortuna de quedarse quieto para no arriesgarse al fracaso, pero nos abandonó al infortunio de los seres extraños. El que podría ser el primer gran pilar musical de México se quedó enterrado bajo el cemento y el fracaso de un país. Sin Rockrigo el rock mexicano quedó a la deriva; peleando con ignorancia y pedantería contra el estado de las cosas. Una guerra en la que hemos ganado batallas pero en la cual estamos lejos de vencer. Cada una de sus canciones es un pequeño artefacto de la cotidianidad que no deberíamos mirar con extrañamiento o distancia porque en sus líneas navegan algunas de las cosas más puras.
Rockdrigo es la voz más inteligente que ha compuesto en México y su memoria, más que un muñeco de aparador o un modelo a seguir, debería ser una suerte de propósito. Porque aunque nuestra ciudad, la gran urbe, tenga edificios que acarician las nubes, camiones ecológicos y bicicletas de primer mundo, sus calles siguen siendo las mismas que hace veinticinco años, llenas de pobres, de miseria, de asalariados. Una ciudad de una alegría que resiste todo, que rasguea la guitarra y que escapa a la muerte con las palabras. Por más que haya nuevas líneas del metro, nuestro corazón siempre estará en Balderas. Por más que tengamos títulos de doctores seremos los tipos extraños llamados intelectuales y querremos dibujar pequeñas fantasías con una maquina del tiempo prestada en la esquina de nuestras avenidas, como en aquellos trazos de Rockdrigo.
Video: Rockdrigo /// Que feo estoy!
Video: Rockdrigo /// Rancho Electrónico










Era un gran rancho electrónico con nopales automáticos
con sus charros cibernéticos y sarapes de neón
jajaja, grandes letras, divertido!!!!
master de masters del mero merol del aca y el aya donde estes aca se extraña viejo