RPM: 30 años de Sign O’The Times de Prince

March 31, 2017

 Hurry before it’s too late:
30 años de Sign O’The Times de Prince

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

Prince nos observa en un primer plano borroso desde la portada de su noveno álbum. Casi no se nota, a menos que uno le ponga atención a la portada. El dominio de la imagen lo tienen una manta con luminarias, una batería de doble bombo y su famosa guitarra Yellow Cloud tirada en el piso. Parece como si nos quisiera decir que, aunque es un álbum solista, aquí quiere pasar desapercibido. Su imagen de súper estrella no importa tanto y lo que merece la pena es la música y la ejecución de la misma.

En 1987 nadie podía contener a Prince, ni él mismo. Nueve LPs en menos de ocho años, Sign O’The Times, además, sería el segundo doble en dos años (el otro es 1999). Tres años antes había sido el primer artista de la historia en lograr el primer lugar con una canción, un disco y una película con las que ganaría el Grammy y el Óscar y de paso se echaría a la bolsa a los pocos que aun dudaban de él. Luego sacaría dos discos igual de aplaudidos, por no hablar de los exitazos que le significaron. A mediados de 1986, en un movimiento nada inusual para él pero sí arriesgado hasta cierto punto, desintegraría a The Revolution (una banda impecable en absolutamente todos los sentidos) y se metería al estudio donde él solito armaría completo su siguiente disco.

Sign O’The Times es el álbum doble que podría esperarse de alguien como Prince. Pero, a diferencia de otros artistas, no suena excesivo ni autocomplaciente. Las dieciséis canciones que aparecen aquí tienen, cada una, su razón de ser, cosa rara en un disco doble. Sabiendo que Prince estaba enamorado de sí mismo y que nunca cedía nada al momento de incluir o no algo en sus discos, Sign O’The TImes es una cosa asombrosa. Prince, el eterno ególatra, perdió la razón aquí para bien. Suena inequívocamente a él, pero poco o nada tiene que ver con cosas previas. “Housequake”, “The Ballad Of Dorothy Parker”, o la canción que le da título al disco, no podrían estar en ninguno de sus discos previos o posteriores, ni en lo musical ni en lo lírico. Por primera vez, el artista se metió en temas políticos. En lo musical, Prince aquí le estaba tirando a algo más. Es clarísimo que Sign O’The Times, a diferencia de Parade o Around The World In A Day (los dos directos antecesores), no está intentando ni luchando desesperadamente por convertirse en un trancazo de ventas. No hay hits identificables de primera oída, ni nada que le tire a las pistas de baile o a las ondas radiales, aunque del disco se desprenderían al menos tres sencillos exitosísimos. Sign O’ The Times es el bebé de Prince, escrito y grabado con amor, o lo que Prince entiende por eso. Tiene mucho de su inherente sexualidad (“It”) y su refinado sentido del humor y de la elegancia (“U Got The Look”, “If I Was Your Girlfriend”), pero hay un quiebre respecto a su obra anterior.

Éste fue el disco que marcó un antes y un después en la obra del artista en los ochenta y que le permitiría y le daría el valor de expandirse para hacer cosas todavía más arriesgadas y extremas a finales de la década, como el soundtrack de Batman o el rarísimo (pero increíble) Lovesexy.

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Post escrito por: Ernesto Acosta

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