RPM: 35 años de Rio de Duran Duran

May 17, 2017

Lost in a crowd:
35 años de Rio de Duran Duran

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

Cuando se piensa en los ochentas, ¿qué viene a la mente? ¿Luces de neón? ¿Colores brillantes? ¿Hombreras gigantes? ¿Peinados extravagantes fijados con litros de spray? ¿Hedonismo? ¿Synthpop? ¿Baterías con delay? ¿Videos con muchachos y muchachas bailando con todas las características antes mencionadas? ¿MTV? La respuesta a todas esas preguntas es, al menos desde el mainstream, sí. Y los responsables, en gran parte, de crear toda esa estética, aunque ya lo demos por sentado, es un grupo de Birmingham, Inglaterra, que entendió a la perfección las enseñanzas de Roxy Music, Brian Eno y el David Bowie de la época transitiva entre Aladdin Sane y Diamond Dogs.

Duran Duran, con su segundo LP, Rio, en 1982 se propusieron atestarle un golpe a la escena Pop que no daba indicios mas que de estar o dormida o de plano en estado comatoso y con un pie en la tumba. Había pocas propuestas que fueran divertidas y que invitaran a mover el cuerpo pero que además estuvieran bien armadas y que tuvieran un poco más de sustancia. MTV estaba apenas en pañales y parecía que ni las disqueras ni los artistas sabían cómo usar esa herramienta a su favor. Duran Duran ya había dado muestras de estar en otro nivel con su debut homónimo del año anterior, pero como un todo, el disco se sentía un tanto inconexo y flojo. Pero Rio cambió todo y fue de inmediato. De pronto, la música Pop volvía a ser entretenida, hecha por gente a la que se le notaba a leguas que le gustaba lo que estaba haciendo. Con un vocalista encantador, ganchos irresistibles, ritmos juguetones y una estética que complementaba la música que estabas escuchando.

Desde la portada, Rio te atrapa: ese color morado y la sonrisa seductora de una chica que sólo te está viendo a ti. Rio es de esos discos que parecen Greatest Hits, casi todas las conoces al menos de pasadita, a menos que de plano hayas nacido en una cueva alejada de absolutamente todo. “Rio”, “My Own Way”, “Save A Prayer”, “Hungry Like The Wolf”, “Hold Back The Rain”, “The Chauffer”, todas son de esos raros casos en los que lo extremadamente popular no está peleado con la calidad. El grupo, además, tenía claro que la conjunción de lo visual con lo auditivo iba a ser la piedra angular de la comercialización de una banda en los siguientes años: todos los videos hechos para los sencillos de las canciones tuvieron el mismo cuidado, o hasta más, que la producción del LP. ¿Quién no recuerda a la banda corriendo por la selva en el video de “Hungry Like The Wolf”? La complementación de las dos cosas se volvió una regla en los años siguientes y fue gracias a ellos y al concepto de video-album con el que EMI los promocionó.

Rio, estoy seguro, es de esos casos que se dan por sentado debido a la enorme exposición mediática que conllevó, pero también estoy convencido que es una obra maestra que definió todos los frentes en los que luchó: el visual, el musical y hasta el social. Rio ha pasado a la historia de la música Pop como un original en un medio en el que el serlo es una rareza, un medio en el que la idea es remezclar y robar para crear algo nuevo. Duran Duran fueron de los últimos originales del siglo XX y lo hicieron desde la más delantera de las filas posibles, lo cual no es poca cosa.

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Post escrito por: Ernesto Acosta

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