Reseña: The Killers /// Wonderful Wonderful

October 2, 2017

The Killers
Wonderful Wonderful
Island Records
5.2

Por José Marr‏ @JR_Marr
Crazy Rhythms Music

Luego de recibir sus primeros cuatro discos (contando Sawdust) en cuatro o cinco años, si se cuenta el en vivo; y de ahí en adelante, esperar otros cuatro más para el lanzamiento de Battle Born en 2012 y ahora casi un lustro; ésta, ha sido una espera larga para los fans de The Killers. Si bien la calidad de su música nunca ha sido algo que desafíe límite alguno, aún así, no hay duda que su calidad ha ido decayendo gradualmente desde su segunda iteración Sam’s Town. Mas los números que debemos voltear a ver son sus ventas; desde que Hot Fuss fue certificado como Disco de Oro a seis meses de su lanzamiento se veía venir que su intención a partir de ese momento sería la búsqueda de una fórmula que les permitiera afianzar a más fans sin perder el estilo de su glamoroso Pop/Rock. Así fue como tras varios intentos (no olvidemos que llegaron a colaborar con Lou Reed) y movimientos en falso terminaron por concebir su cadente y luminoso Day & Age, el primer cambio notorio de dirección pero que funcionó en las frecuencias de radio, sin embargo, había que dar el salto hacía las ligas mayores y por ello, Battle Born significó el comienzo de su etapa más popular, donde las giras son por estadios y se apuesta por la grandilocuencia. De no ser por la pobreza y banalidad con la que se elevaron a ese estatus y la mala recepción que el disco tuvo ante la crítica quizás hubiéramos visto algo más que un Greatest Hits para el año siguiente.

A lo largo de estos últimos tres años se esmeraron para hacerse extrañar con esporádicas presentaciones en su natal Estados Unidos y volviendo formalmente a la actividad en 2016 con motivo del aniversario 10 de Sam’s Town, sin dejar entrever el motivo de su próxima placa. De hecho, ése es un punto perfecto para comenzar a hablar de Wonderful Wonderful; su concepto. “The Man” parece ser el sencillo perfecto para la promoción del álbum: coros estimulantes, vocales retadoras y espíritu electrónico-bailable, alejado de sus primeros años de look Post-Punk revival juvenil y hasta sofisticado, pero con todo lo necesario para hacer un hit. Sin embargo, no deja de ser una carnada engañosa, pues en lugar de ser el punto de partida hacia una reivindicación con mood y el sentido sonoro que posee, por ejemplo, el reciente Automaton de Jamiroquai, obtenemos una recopilación exprés de piezas sin ton ni son.

Quizás fue un fallo a la hora de acomodar las canciones el factor propicio a que Wonderful Wonderful se sienta anticlimático, pues el track homónimo nos abre las puertas con la pasión y dramatismo dignos de U2 en sus momentos más “incomprendidos”, que contrasta a sobremanera con la naturalidad de “Tyson vs. Douglas” y su progreso convencional con letras acertadas sobre sintetizadores delicados, mismos detalles perdidos de inmediato en “Some Kind of Love“, que se supone sería un momento de inflexión para el disco, pero el depender tanto de su contexto y dejar mucho tiempo para el desarrollo de sus últimos dos versos con adiciones predecibles, fueron decisiones que ahogaron a esta balada dedicada a la esposa con depresión suicida de Brandon Flowers.

Hablando de baladas, hay una particular previo al cierre del lado A de Wonderful Wonderful; refiero a “Life to Come” que es seguida de “Run for Cover“, ambas, vivas representaciones de cómo la falta de inspiración afecta la performance del grupo. Y es que ambas canciones no sólo van por el coro fácil y puentes sin chispa, sino también delatan nuevamente la intención de The Killers por finiquitar melodías fáciles de cantar ante masas y que sirven para rellenar un setlist donde hay hits mayores y no se quiere caer en ánimo entre éstos, eso sin mencionar la incómoda manera en que Flowers fuerza su voz para alcanzar las notas del coro de “Life to Come“.

No llamaría a este álbum como uno de transición para la carrera de la banda, puesto que los nuevos aportes a su propio sonido se pueden catalogar como genéricos y en lugar de abrirse puertas para horizontes futuros, el esfuerzo va dirigido a generar emociones temporales que dejan de funcionar con el tiempo. El principal problema de Wonderful Wonderful es que no hay diferencia entre escucharlo en orden estándar y en aleatorio, The Killers emulan muchos puntos altos a lo largo de sus 40 minutos, pero como no funcionan como un todo al carecer tanto de dirección como de concepto definido, la voz de Brandon Flowers prevalece como el único elemento con identidad distintiva. Como álbum es totalmente prescindible con excepción de un hit bailable y cuatro o cinco canciones que añadirán a su setlist de estadios, pero el hecho sigue siendo que sin muchas razones para revisitarlo y debido a la fragilidad que aflige a la mayoría de sus componentes, Wonderful Wonderful tiene la fecha de caducidad definida y muy pronta.

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Post escrito por: Staff MHR

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