The Governors Ball Music Festival 2015 @ Randall’s Island Park

June 10, 2015

AMBIENTE GENERAL

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ACTOS EN VIVO

Bjork_1

Björk

Bjork_2

Björk

Bjork_3

Björk

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Björk

Bjork_5

Björk

Angus and Julia Stone

Angus and Julia Stone

Black Pistol Fire

Black Pistol Fire

Charli XCX

Charli XCX

Death From Above 1979

Death From Above 1979

Diiv

DIIV

Drake

Drake

Gorgon City

Gorgon City

Kiesza

Kiesza

Lana Del Rey

Lana Del Rey

Marina And The Diamonds

Marina And The Diamonds

Noel Gallagher

Noel Gallagher’s High Flying Birds

People Under the Stairs

People Under the Stairs

Priory

Priory

Ratatat

Ratatat

Royal Blood_1

Royal Blood

Royal Blood_2

Royal Blood

Royal Blood_3

Royal Blood

Rustie

Rustie

Ryan Adams

Ryan Adams

SBTRKT

SBTRKT + Ezra Koening

St. Vincent

St. Vincent

Tame Impala

Tame Impala

The Decemberists

The Decemberists

White Lung

White Lung

Por moonman
Fotos Josuelo

Nueva York lo tiene todo: rascacielos, rincones adorables en cada una de sus calles, la unión de todas las nacionalidades del Mundo en un mismo lugar, ratas gigantes en las vías del metro, en fin, es una ciudad no apta para gente campirana o que se lleva la vida de forma leve; es vertiginosa y debes de acoplarte al ritmo de ella sino hazte un lado o vuélvete a tu casa.

Bajo esta lógica de que cada día tienen una cantidad brutal de conciertos y diferentes foros, la idea de un festival podría sonar algo complicada para los locales; para los que vemos desde fuera es una bendición para aprovechar y probar estas adictivas mieles citadinas y aparte ir a un festival.

Se preguntarán, ¿por qué si Chicago tiene un festival, Nueva York no lo tiene? La respuesta podría ser sencilla: no lo necesita. Hace seis años tuvimos la oportunidad de ir a All Points West (acá pueden checar nuestra añeja reseña) y simplemente una lluvia de dimensiones monzónicas destruyeron Liberty Park de New Jersey tirando por la borda las esperanzas de cultivar un festival.

En 2011 aparece el Governors Ball como parte de la tendencia de pequeños festivales que iban adquiriendo fuerza. Hoy, a su cuarta edición saben que tienen en sus manos un festival con gran potencial pero aún no se refleja del todo en la logística del festival. El escenario principal sí es imponente, tiene un buen tamaño y volumen, pero el resto eran pequeños espacios con un audio bastante dudable que con una simple ráfaga de viento se perdía la nitidez. El Gotham Tent, la única carpa, no era lo suficientemente grande para abastecer a toda la gente que quería estar ahí. Fuera de estos detalles, el festival logra crearte esa experiencia al estar pasándotela bien en compañía de amigos.

La estrella del cartel fue indudablemente Björk, quien en la edición vigente de ese entonces tenía un artículo en Time Out titulado muy adecuadamente como New Björk City, ya que era la última semana de la exposición que tuvo en el MoMA (la cual resultó no ser tan sorprendente a excepción de algunos artículos como los robots de “All Is Full Of Love“). Salió con un vestido aterciopelado que simulaba una mariposa con una alineación de cuerdas, Arca en las secuencias y un percusionista. El primer bloque fue dedicado a Vulnicura para después sincronizarse con Homogenic al mostrarnos “Hunter“, “Bachelorette” y “5 Years”. En la pantalla nos mostraba perturbantes imágenes de insectos que enmarcaban a la perfección este duelo de desamor y reconstrucción que muestra a lo largo de su nuevo material.

De los actos principales fue sorprendente ver como Drake causó gran expectativa y la superó con su sola presencia y talento en el escenario, ya que no había un músico o instrumento de apoyo, sólo visuales. Aparte los neoyorquinos tienen una especial fijación con él ya que en una tienda de ropa me tocó que pusieron una canción de él y todos comenzaron a cantarla como si fuera un comercial.

My Morning Jacket presentó de forma más íntima su nuevo material The Waterfall sin olvidar muchos de sus clásicos. Con un escenario lleno de bocinas y maquinitas de los 80s, Ryan Adams nos dio una muestra de Rock Folk de alto calibre, fue como saborear lentamente un platillo exquisito de música y que afortunadamente tendremos la oportunidad de ver en el Corona Capital de este año.

St. Vincent de nueva cuenta demostró que es una reina en la guitarra, y más mostrándose cómoda en la ciudad donde vive. Dio un interesante cuento narrativo referente a cuando pasó un huracán por la ciudad en donde todos pensaron que morirían, pero a final de cuentas se dieron cuenta de que no pasó nada y que la vida seguía. Ratatat mostró un lado mucho más Pop representado en su próximo material Magnifique mientras que SBTRKT tuvo de invitado al vocalista de Vampire Weekend, Ezra Koening, para la canción “New Dorp. New York“.

Hot Chip mostró un set no tan bailable que concluyó con el cover de “Dancing In The Dark” de Bruce Springsteen. Noel Gallagher y sus High Flying Birds demostraron que no tienen tanto quórum en EUA al tener el escenario principal con pocos asistentes (en su mayoría extranjeros) que nos emocionamos con los covers de “Champagne Supernova“, “Whatever” y “Don’t Look Back In Anger“.

Tame Impala nos dio un baño de Neo Psicodelia Pop con algunos adelantos de su nuevo material Currents y con algunos arreglos nuevos e interesantes a canciones como “Why Won’t You Make Up Your Mind?“. La parte rockera la siguió cubriendo Death From Above 1979, DIIV quienes presentaron gran parte de su nuevo material Is the Is Are, pero sobretodo Royal Blood, quienes dejaron a todos extasiados con su poder en vivo de su álbum debut homónimo.

El momento extraño pero que debíamos de ver por ocasión especial fue a “Weird Al” Yankovic, quien desde hace 30 años se ha dedicado a hacer parodias de las canciones en boga: desde “Bad” de Michael Jackson hasta “Happy” de Pharell Williams.

La parte Pop del festival la cubrió con su gran hit “Lean On” a cargo de Major Lazer y que puso a todo mundo a bailar. También la actitud descarada de Charli XCX que la vuelve una femme fatal con una gigante guitarra inflable. Kiesza y Clean Bandit pusieron de buen humor a las chicas asistentes.

De nuevas propuestas las que valieron la pena fueron el Pop contemporáneo de Holychild, un Hip Hop más clásico con People Under Stars versus uno más contemporáneo de Logic, Priory con su hit “Weekend“, el Rock femenino y desenfadado de White Lung, la buena onda de Streets Of Laredo.

En general los carteles de festivales están sufriendo cambios por las exigencias de nuevas generaciones, quienes prefieren bandas que las hagan pasarse un buen rato, que algún reencuentro de una banda de culto. El Governors Ball representó justamente esto: por un lado nuevas propuestas con sonidos frescos en boga y por otro bandas consolidadas. Habrá que ver cómo se irán moviendo los gustos, pero por lo pronto este festival es una excelente opción para aquellos que ya no les interesa un Lollapalooza o Coachella.

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Post escrito por: moonman

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