Bob Dylan rompe el silencio con Murder Most Foul

March 28, 2020

Murder Most Foul Bob Dylan

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

En noviembre de 1963, Bob Dylan tenía 22 años. Hacía seis meses que había lanzado su segundo álbum, The Freewheelin’ Bob Dylan, y poco a poco se había comenzado a consolidar como una figura central en el Revival Folk que emanaba de los cafés y bares del Greenwich Village en Nueva York. Un par de semanas antes del veintidós de noviembre de aquel año, el joven Dylan acababa de terminar de grabar su tercer álbum, que aparecería en enero de 1964. The Times They Are A-Changin’ sería recibido como un desolador retrato de la época y de la psique americana a la postre del asesinato de John F. Kennedy. Aun cuando fue por completo concebido, escrito y grabado mucho antes de aquel suceso. Dylan, en realidad, no tocaría el tema, a pesar de que Joan Baez en el documental de Martin Scorsese No Direction Home menciona que lo afectó profundamente. Como a la mayor parte de la sociedad norteamericana.



Es 2O2O y Bob Dylan no ha lanzado una canción original desde hace ocho años. Sus últimos esfuerzos han sido álbumes de covers de standards de Jazz vocal. Siempre esquivo y reacio a dar entrevistas o declaraciones públicas es imposible saber lo que trae dentro. La noche del jueves pasado, 27 de marzo, sorprendió a propios y extraños con el anuncio de la aparición de su primer tema desde 2012. “Murder Most Foul” es una épica de 17 minutos sobre el día que Lee Harvey Oswald asesinó a John F. Kennedy. Un día oscuro que vivirá en la infamia, empieza diciendo Dylan, con el fondo de un piano y un contrabajo. A partir de ahí se arranca para recordar cómo se sintió él, cómo se sintieron sus amigos, adelanta que los Beatles estaban por llegar para sostener tu mano, le pide a Wolfman Jack (uno de los locutores más famosos de la época) que ponga “Only The Good Die Young”, a los Eagles, a Etta James, “Don’t Let Me Be Misunderstood”, hace una referencia a “Wake Up Little Suzie” de los Everly Brothers y a “Dizzy Miss Lizzy” de Larry Williams. Más que crear una fotografía parece estar creando un montaje cinematográfico en el que el mundo se puso en pausa, y él, Dylan, está presente en todos lados y en el presente y en el futuro, mientras se repiten una y otra vez en cámara lenta las imágenes de los guardaespaldas saltando a proteger el indefenso cuerpo del presidente.

El Nobel de Bob Dylan

Varias de las mejores canciones del Dylan reciente caen en la categoría de la extrema duración. “Brownsville Girl”, de 12 minutos, es, quizá, su mejor canción de los ochenta. “Highlands”, de 16 minutos, es el gran final de Time Out Of Mind, su indiscutible obra maestra de los noventa. Y ahora “Murder Most Foul”, la canción que, según él, tenía guardada desde hace años. 17 minutos en lo que parece un viaje por su juventud y su vida, en general. 17 minutos que se sienten como un testamento. Esta es la canción que quizá necesitábamos más que nunca.

Post escrito por: Ernesto Acosta

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