






Por: Jorge Vigueras /// Fotos: BigIdeas (OzCorp)
Es curioso escuchar cómo algunas bandas se muestran ofendidas cuando se les clasifica en algún estilo musical. Generalmente justifican sus sonidos hablando sobre sus influencias sin darse cuenta de que sólo confirman todo lo contrario sonando exactamente al estilo al cual han sido encasillados.
Para Bran Van 3000, esto no es un tema que les quite el sueño ya que a ellos les gusta experimentar y sobretodo divertirse con todos los estilos musicales que los han influenciado a lo largo de su carrera. Esto claramente lo demostraron en su primera presentación en México ante unos cuantos centenares de personas que esperaron más de 17 años para verlos, la cual fue la primera en muchos años luego de una pausa que hubo en la banda, por lo que la emoción y cierto nervio se sentía en el ambiente previo a que se subieran al escenario.
Con un carisma excepcional, el colectivo canadiense salió al escenario invitando a los asistentes a subirse junto con ellos a una montaña rusa pasando por ritmos desde hip hop, soul y reggae, hasta música disco, electrónica, drum ‘n bass, dance y obviamente rock.
No se sentía que su setlist de anoche estuviera pensado de forma estrícta, sino todo lo contrario, ya que se podía apreciar canción tras canción que el colectivo lidereado por James Di Salvio simplemente dejaba llevarse por el puro “feeling” y así lograr contagiar al público a bailar, cantar y levantar las manos cada vez que el grupo lo solicitaba sobretodo en “Astounded” y por la que todos fueron “Drinking In LA”. La gran ausente de la noche fue “Love Cliché”, la cual fue sólo cantada una parte a capella por Di Salvio.
