RPM: 15 años de Hail To The Thief de Radiohead

June 14, 2018

We are not the same as you:
15 años de Hail To The Thief de Radiohead

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

En 2003 el mundo parecía estar de cabeza. Todo era un caos, en el horizonte no tan lejano se alcanzaba a vislumbrar una guerra cuyas consecuencias pintaban funestas. El país más poderoso de la Tierra estaba sujeto a los caprichos de un loco obsesionado consigo mismo y con demostrar a todas luces quién era el que mandaba. Europa coqueteaba peligrosamente con la ultra derecha y la intolerancia como no se veía desde hacía casi más de medio siglo. La cultura de las celebridades vacías como modelos a seguir estaba en auge. Musicalmente no había tampoco un rumbo claro. El nuevo milenio no era lo que nos habían prometido. La distopía poco a poco se volvía cada vez más palpable. Ojo, que estoy hablando de 2003. Cualquier parecido con 2018 es mera coincidencia. O quizá no. Cuando Radiohead lanzó su sexto álbum de estudio en el verano del 2003 no hizo mas que tomar una instantánea del momento en el que estábamos parados, y para hacerlo no había mas que abrir el periódico del día y leer las dos o tres primeras páginas. Ojalá Hail To The Thief se hubiera quedado sólo como un recuerdo de una época caótica y sin sentido.

Pareciera que para retratar ese momento en lo musical, Radiohead se propuso regresar a las raíces de su sonido. La inmediatez y la urgencia de la situación así lo exigía. Dejaron de lado buena parte de la experimentación sonora de sus dos álbumes previos y grabaron todo en dos semanas sin muchos trucos, sin mucha post producción, sin muchas manipulaciones digitales. Si Kid A y Amnesiac los pintaban como alienígenas que venían a visitar la tierra, Hail To The Thief los volvió a humanizar como no lo habían hecho desde The Bends. Este es un álbum de Rock porque el momento así se los exigía. “Go To Sleep”, “2+2=5”, “A Wolf At The Door” suenan desesperadas porque Thom Yorke, una vez más, tomó el megáfono en nombre de todos nosotros para gritar a los cuatro vientos que esto no era normal y que no estaba bien. Incluso las baladas del álbum son inquietantes, “We Suck Young Blood”, “The Gloaming”, “I Will”, “Sail To The Moon”, buscan respuestas en medio de la sin razón, pero la banda sabe que no las van a encontrar.

Cuando Hail To The Thief llega a su final queda un sabor extraño en la boca. Una sensación de que a este mundo ya se lo llevó el demonio. Es el soundtrack de un Apocalipsis palpable, no de ese que nos pintan las películas o los textos religiosos, sino de uno más real, más humano, y eso es lo aterrador. Y más aterrador aun, que estas catorce canciones, quince años después sigan diciendo mucho de quiénes somos como civilización y hacia dónde nos dirigimos.

Post escrito por: Ernesto Acosta

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