
Cortesía OCESA

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Shakira @ Estadio GNP:
Dejó de ser víctima para volverse algoritmo
Por Josuelo
Fuimos a la 13ª —y hasta ahora última— fecha de Shakira en el Estadio GNP, con su gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour. El dato que sorprende es que es la primera artista en la historia en agotar 13 noches en este recinto, reescribiendo la historia como la mujer con la gira más taquillera de la música latina.
A estas alturas, tras 94 actuaciones, no sorprende que ya haya estudiado y perfeccionado el show. El espectáculo arranca con la típica “caminata con la Loba” que en teoría es rodeada por sus fans, pero se ha visto a influencers e invitados VIP. El show y su producción recae en la pantalla y sus proyecciones, videos generados con Inteligencia Artificial, en esa ligera línea del kitsch, una pasarela para estar más cerca de sus seguidores contando con un cubo que se eleva, pero en general se percibe una austera y casi minimalista escenografía.
Con 49 años la Colombiana logra lo que pocos, reúne a tres generaciones en sus shows. Es una artista de la era del cassette que compite al tú por tú con los reyes del streaming como Taylor Swift y Bad Bunny. En estos tiempos donde la industria musical busca desesperadamente a la nueva “Motomami“, Shakira llega para recordar que fue parte del crossover latino. Son 30 años de maestría Pop con México como su segunda casa.
A lo largo de su carrera, Shakira ha sabido mutar, de la cantautora acústica y rockera que conocimos en los 90s, esa Alanis Morissette latina a los hits del fast-music y el TikTok, porque “Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan” es más que un verso viral, es una estrategia de mercado. Shakira transformó la vulnerabilidad y resiliencia en un activo financiero global, un ejemplo de que el despecho, así como el dolor es rentable y empoderador.
Por ser una noche especial, saldó una deuda con sus fans al interpretar “¿Dónde estás corazón?” canción que en palabras de la artista, confesó, apenas tuvo tiempo de ensayar, ya que no la interpretaba desde 2020. El invitado de la noche fue Beéle en el tema “Hips Don’t Lie“, una noche donde hubo de todo: saltó sin filtros, entre Bachata, EDM, Reggaetón, Rock Latino, Regional, y Afrobeat.
En esta gira, hace un repaso por su muy larga discografía, mucho de las canciones son verdaderos samplers: apenas vas entrando en el mood de un clásico cuando ya te cortaron el viaje con los acordes del siguiente hit y así durante casi toda la noche, obvio los temas nuevos son los más protagonistas y no es que solo queramos vivir en la nostalgia y la era de “Pies descalzos“, pero menos versiones cortas sí hubieran hecho la diferencia.
Queda claro que la señora Mebarak, confía y sabe el poder de sus bailes y coreografías, ya que es una parte destacada, lo mismo que todo sus cambios de vestuario, abusando de los interludios con videos, sin dejar de lado que el show es para bailar y pasarla bien, sin fijarse en si usa mucho backing dura su actuación, porque ella sabe que para ser relevante en 2026 hay que sonar a todo y a nada al mismo tiempo, pero los cimientos que tiene Shakira con el país es un recordatorio de que el algoritmo nunca podrá reemplazar a la historia y haber musicalizado la vida de muchos en estos 30 años.



