Tecate Emblema 2026: Pop y nostalgia para sudar, llorar y volver a los 2000s

May 18, 2026

Ambiente

ambiente emblema 2026

Foto Sadi @sadisky

ambiente emblema 2026

Foto Sadi @sadisky

ambiente emblema 2026

Foto Sadi @sadisky

ambiente emblema 2026

Foto Sadi @sadisky

ambiente emblema 2026

Foto Sadi @sadisky

ambiente emblema 2026

Foto Sadi @sadisky

ambiente emblema 2026

Foto Sadi @sadisky

ambiente emblema 2026

Foto Sadi @sadisky

Tecate Emblema 2026
x Chak4nice

El Autódromo Hermanos Rodríguez se llenó de glitter, mucho rubor y atuendos increíbles en plateado y rosa para celebrar la quinta edición del Tecate Emblema 2026.[

He de confesar que yo llegué algo desilusionada del cartel, no me parecía nada espectacular a excepción de los headliners y bueno, cómo que las vibes poperas no me molestan pero tampoco me encantan, no son mis favoritas, pero si hubo sorpresas y mucho calor.

Sábado 16

joaquina emblema

Joaquina /// Foto Sadi @sadisky

anasof emblema

Foto Sadi @sadisky

Anasof fue el primer acto al que me presenté, ella en un vestido precioso de animal print con detalles en rosa, su voz espectacular y su banda en vivo agregaron una chispa al arranque del festival, la talentosa artista sonrió en todo momento y nos contagió de una alegría maravillosa y una energía brutal que nos sirvió de gasolina para todo lo que nos faltaba vivir.

Me preguntaba si Christian Chavéz podría cantar las canciones de RBD y el cantante me contestó con “Quédate en silencio” jajaja y también con distintos éxitos que lanzó con ese grupo juvenil que revolucionó el pop en español.

ivana emblema

Ivana /// Foto Sadi @sadisky

orville peck emblema

Cortesía César Vicuña (OCEAA)

Orville Peck prometía un performance chido y la neta puro chale. O sea siento que el cuate trae el flow más plano gringo y básico de hueva. No conectó con la gente, no prendió al público y creo que tiene poco que ver con el hecho de que la gente no lo conociera muy bien, hay otrxs tantos que han podido energetizar a la audiencia con un poco de pasión, sabes? y pues ni cuando sonó la rola que tiene en Euforia pudo provocar un ápice de emoción, ¡mal ahí!

Nota del editor: Lo que yo vi fue distinto, fue una gran aproximación del Country queer en México… quién sabe a cuantos artistas nuevos entre el público pudo influenciar para comenzar una nueva vertiente acá. Pocas veces tenemos la oportunidad de ver artistas así en un festival y Emblema 2026 lo cumplió.

bruses emblema

Bruses /// Foto Sadi @sadisky

cazzu amblema

Foto Sadi @sadisky

cazzu amblema

Foto Sadi @sadisky

cazzu amblema

Foto Sadi @sadisky

Cazzu, Cazzu, Cazzu. Julieta de mi corazón, por fin alguien que le metió ovarios. Se aventó un show que mezclaba Trap, folclor y llovizna, vestida como villana gótica con sus adelitas darketas, góticulonas su show se sintió verdaderamente humano. También hizo un pequeño homenaje a Selena y nos habló sobre cómo el Perreo sentimental y el Trap se han vuelto herramientas catárticas para la vida y que nos ayudan a procesar emociones complejas o hermosas. La verdad es que puso de lado la idea de trapstar que tenemos de ella y convirtió el escenario en algo mucho más personal, mucho más íntimo: un lugar en donde el perreo y el trap pueden ser tristes, dramáticos, cursi y hasta contradictorio, lo que hace que muchas morras se identifiquen con sus canciones y letras. También defendió las presentaciones en vivo, ya que después de algunas fallas técnicas, recalcó lo valioso que es ver a artistas reales resolviendo en el escenario, improvisando y sosteniendo con su energía y presencia.

Cazzu dejó en claro que el “Latinaje” no es estética: es narrativa e identidad.

rupaul emblema

RuPaul // Foto Sadi @sadisky

mika emblema

Foto Sadi @sadisky

mika emblema

Foto Sadi @sadisky

jonas brothers emblema

Foto Sadi @sadisky

jonas brothers emblema

Foto Sadi @sadisky

jonas brothers emblema

Foto Sadi @sadisky

jonas brothers emblema

Foto Sadi @sadisky

Y para ir cerrando el día: Los fuckn Jonas Brothers, quienes dieron justo lo que el Tecate Emblema 2026 prometía: nostalgia dosmilera, Pop perfectamente calculado y un fandom que sigue reaccionando como si siguiera en Tumblr, Fotolog. Los tres carnales entendieron algo muy específico del público latinoamericano: aquí el pop se vive con melodrama. Por eso terminaron haciendo referencias a telenovelas, jugando con carteles de Betty la Fea, Teresa y Pasión de Gavilanes, mientras usaban jerseys de la insulsa Selección Mexicana como si fueran invitados sorpresa de un programa de Telehit en 2009. Con un setlist diseñado para hacer gritar a treintañeras con delineado corrido, el show se sintió menos como headliner de festival y más como una reunión generacional donde “S.O.S.” todavía pega igual de duro. Risible, cursi y completamente efectivo. Nadie estaba ahí buscando innovación musical; estaban buscando volver a gritar como si tuvieran 14 años. Y los Jonas lo entendieron perfectamente.

Domingo 18

emjay emblema

Foto Sadi @sadisky

Emjay se presentó como si todavía estuviera tocando en una fiesta improvisada en Ecatepec y justo por eso funcionó tan cabrón. Mientras muchos artistas de festival llegan obsesionados con verse “internacionales”, ella entendió que el verdadero flex del Hyperpop mexa ahorita es sonar local, pesado y peligrosamente honesto. Todo su set tenía energía de morra que sobrevivió al internet mexicano de 2016 y salió convertida en popstar underground. Más que intentar verse perfecta, se veía cómoda: gritando, perreando y aventando barras como si el escenario fuera demasiado pequeño para toda la actitud que traía encima.

También hubo algo bien interesante en cómo el público reaccionaba a ella: ya no como “promesa”, sino como parte de una generación que dejó de pedir permiso para existir dentro del Pop latino. Cada rola se sentía mitad concierto, mitad peda emocional colectiva entre banda tatuada, sudando, gente que todavía cree que el hype de esta nueva ola de Pop puede salvarte psicológicamente aunque sea por tres minutos.

sech emblema

Cortesía Laura Villegas (OCESA)

Ya habíamos visto a Sech en otra edición de Emblema, en esta ocasión convirtió el festival en una gigantesca crisis sentimental colectiva. Lo impresionante de su show es que logra hacer que miles de personas canten sobre traición, dependencia emocional y humillación romántica mientras bailan como si estuvieran en un antro a las 3AM. Muy pocos artistas entienden tan bien ese punto exacto donde el Reggaetón deja de ser música de fiesta y se vuelve soundtrack para mandar mensajes tóxicos que luego vas a borrar.

Todo su set se sintió húmedo, melancólico y absurdamente coreable. Y aunque visualmente no necesitó el show más exagerado del festival, sí tuvo una de las conexiones más fuertes con la gente. Porque Sech no vende fantasía de rockstar inalcanzable; vende derrota emocional elegante. Música para quienes ya aceptaron que probablemente van a volver con su ex y aun así quieren una rolita para llorarlo rico xd.

lola indigo emblema

Foto Sadi @sadisky

lola indigo emblema

Foto Sadi @sadisky

lola indigo emblema

Foto Sadi @sadisky

Lola Índigo, mi espectáculo favorito del festival. Más que concierto, parecía bootcamp de Pop Girls europeas donde cada canción exigía cardio, coordinación y absoluta devoción al glitter. Todo estaba perfectamente calculado: coreografías agresivas, transiciones rapidísimas y una energía de “main Pop girl” que rara vez se ve tan sólida en escenarios latinoamericanos. Me quedé impactada al oír los gritos de su fanaticada mexicana al terminar cada canción.

Pero lo más interesante fue cómo logró mezclar esa disciplina casi militar del Pop español con algo mucho más caótico y caliente cuando entraban los beats urbanos. Había momentos donde el show parecía videoclip de Y2K futurista y otros donde parecía rave del Ajusco. Y sí, la audiencia (jochis) mexa cayó completísima, hermana. Porque Lola entendió algo clave: aquí no basta con cantar bien, tienes que hacer sentir que el escenario está a punto de incendiarse. Lola devoró: El show más intenso físicamente del Tecate Emblema 2026.

santos bravos emblema

Santos Bravos // Foto Sadi @sadisky

zara larsson emblema

Foto Sadi @sadisky

zara larsson emblema

Foto Sadi @sadisky

Zara Larsson bien pudo ser la headliner del día domingo: Pop europeo ultra brillante, sensualidad perfectamente ensayada y canciones que parecen hechas para sonar mientras alguien sube historias con flash y filtro vintage. Su show tuvo esa estética rarísima de popstar escandinava donde todo se siente sexy y super hot.

Lo más fuerte fue ver cómo canciones que podrían sentirse demasiado “equis” en otros contextos, en vivo terminaban explotando muchísimo más emocionalmente. Zara tiene esa habilidad de sonar limpia, precisa y enorme sin perder energía humana. Nada se veía improvisado, pero tampoco vacío. Era Pop en su versión más eficiente: hooks gigantes, visuales elegantes y un público completamente dispuesto a bailar aunque claramente ya estuviera destruido físicamente después de horas de festival. Casi al finalizar, subió a un fanatico mexicano que tuvo su momento al bailar parte de la coreografía exacta con la cantante y la neta el morro se vio pro, nos hizo queda muy bien como audiencia, jajaja.

gottmik emblema

Gottmik // Foto Sadi @sadisky

 

kenia os emblema

Cortesía Liliana Estrada (OCESA)

Y para cerrar esta edición: El show de Kenia OS.

La ex YouTuber confirmó algo que mucha gente todavía se resiste a aceptar: ya dejó de ser influencer jugando a ser popstar. Lo de Kenia ya funciona bajo lógica de fenómeno masivo real. Y se notó desde el segundo uno en la manera en que el público reaccionaba a cada cambio de vestuario, cada coreografía y cada mínimo gesto que hacía sobre el escenario.

Su concierto fue puro Hyperpop mexicano emocionalmente sobreestimulado: brillo, drama, coqueteo, estética Y2K y miles de personas gritando letras como si fueran manifiestos generacionales. Pero debajo de toda la producción sí había algo genuino: una artista entendiendo perfectamente como dialogar con una generación criada entre TikTok, cultura del consumismo y ansiedad permanente.

También estuvo interesante cómo el performance jugó constantemente con la línea entre empoderamiento y vulnerabilidad. Kenia se veía gigantesca en el escenario, pero muchas canciones siguen girando alrededor del rechazo, el deseo de validación y el caos emocional. Y probablemente por eso conecta tanto: porque hace pop para gente que quiere sentirse inalcanzable mientras se está desmoronando un poquito por dentro.

nsqk emblema

NSQK // Foto Sadi @sadisky

nsqk emblema

NSQK // Foto Sadi @sadisky

En fin, otro Emblema que finaliza, yo lo sentí menos como un festival y más cómo un moodboard generacional y nostálgico: morras coreando Reggaeton fresa, treintañerxs reviviendo su etapa Disney, pop stars del otro lado del charco que vinieron a dar clases de Insanity y cardio industrial, dejando en claro que los hombres a la hora de dar show, no la dan, no pueden, no les alcanza.

En el Tecate Emblema 2026 convivieron perfectamente el cringe y la melancolía, jajaja, porque pues si bien no es un festival ‘cool’ para muchxs, a otrxs tantxs les vale madre y ahí está el encanto, supongo, que nadie va a hacerse el interesante.

Lo que más me gustó: La mota! Es la edición en la que más marihuana se ha fumado, gracias, Lola Índigo y Zara Larsson.

Lo que no me gustó: La lluvia, arruina conciertos y más en el Autódromo.

Post escrito por: Samara Vizuet

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