RPM: 25 años de Debut de Björk

July 12, 2018

Something important is about to happen:
25 años de Debut de Björk

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

El Punk (y todos sus sub géneros) se tiende a asociar con la libertad, con un rompimiento hacia lo establecido. Pero, ¿qué pasa cuando un cantante, o una cantante, forjado en el género decide que esa libertad ya le está quedando chica? Para empezar se tiene que tener una visión del mundo, y de la creación artística como un todo, absolutamente amplia. Esa cantante venía de, en ese entonces, el lugar más imposible del mundo: Islandia. Esa cantante, además, venía de una de las bandas más improbables para que tuviera esta declaración de independencia que resultó ser su ópera prima.

Con Debut, Björk se desmarcó por completo de su nutrida carrera previa, sin temor y sin dudas de ningún tipo. El álbum suena más a años de madurez que a los primeros pasos de una artista recién instalada en el efervescente Londres de principios de los noventa. Su voz, en canciones como “Crying” o “The Anchor Song”, suena valiente y temeraria. La música y los arreglos no le piden nada a las guitarras o las masculinidades que el Grunge o Britpop de la época querían proponer un poco a la mala. Björk demuestra aquí que no necesita kilos de amplificadores y decibeles de distorsión para ponerte a temblar. “Venus As A Boy” es el ejemplo perfecto de esto. Una letra cachondona, un ritmo acompasado y seductor, que mandan a volar a quien la escucha. “There’s More To Life Than This”, “Big Time Sensuality”, y “Violently Happy” son para mover el esqueleto pero traspasan la barrera de la pista de baile para llevarte a lugares que no sabías que existían, y mucho menos que secuencias electrónicas te pudieran provocar esas sensaciones. Aquí hay Techno, Dub, House, Acid Jazz, Trip Hop y hasta Funk electrónico (como en “One Day” o “Aeroplane”). Nellee Hooper, el productor del álbum, en las notas que acompañan al librillo del CD, dice que “somos afortunados en tener una voz como la de Björk”. Cada vez me convenzo más de que no estaba hablando sólo de los sonidos emanados de la garganta de la cantante.

Björk, en una entrevista de la época, dijo que lo que quería plasmar en Debut era el ritmo que sentía en sus adentros, pero no el ritmo de un antro o una fiesta, sino el de una ciudad de día, el de la vida cotidiana, el de los seres humanos. Vaya que lo logró.

Post escrito por: Ernesto Acosta

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