Reseña: Julia Jacklin /// Crushing

March 4, 2019

Julia Jacklin
Crushing
Liberation Records
8.3

Una clase magistral de composición narrativa

Por Andrés Quiroz

Las crisis en el primer cuarto de vida son reales: Si no te has sentido desamparado a la mitad de tus veintes, entonces eres parte de la minoría. Te unes a una banda, formas tu propia banda, te obsesionas con muchos artistas, empiezas una relación amorosa, y de repente, ves todo venirse abajo. Tus hermanos se casan, tu relación se acaba, terminas odiando la música, y tu banda se separa; y entonces volteas y te das cuenta de que apenas cumpliste los 24.

A Julia Jacklin le pasó algo parecido, y en su álbum debut de 2016 Don’t Let The Kids Win, lo dejó claro. Se convirtió en un éxito en la escena independiente por una buena razón: La gente se identifica al máximo con las crisis de los veintes. La compositora australiana dominó el arte de la balada agridulce en este álbum y ahora esta melancolía se filtra a Crushing, material que se estrenó hace algunos días, y en donde Jacklin explora sorprendentemente las heridas de perder a alguien, tanto en la vida como en el amor.



¿Todavía tienes esa fotografía? / ¿La usarías para lastimarme?“, pregunta Jacklin, contra el latido inquietante de “Body”. La tensión es abrumadora, imagina una canción del Rumors de Fleetwood Mac, cubierta por Cat Power. Es una clase magistral de composición narrativa.

La policía se encontró con el avión / Te dejaron terminar tu comida“, canta Julia. “Solo un niño que no podía pasar por un vuelo doméstico / Sin alumbrarse en el baño / Quedó atrapado / Una nube de humo, el pulgar aún en la luz / Parecía muy orgulloso / No podía esperar para llamar a un amigo“.

El lento y agudo chasquido Lo-fi de la batería, junto con el acompañamiento en el bajo, permanecen estables durante toda la canción, al igual que ese tono íntimo con el que Julia Jacklin, nos narra como decide terminar con este sujeto. Y entonces, en un giro, recuerda el momento: “Cuando tomaste mi cámara / Me giré hacia mí, veintitrés / Desnudo en tu cama / Mirándote directamente … Bueno, creo que es solo mi vida / Y es solo mi cuerpo”. Con la repetición de la frase, parece sentirse liberada.

Para mí, “Body”, es lo mejor en Crushing, una marca de ruptura tremendamente complicada que, a lo largo de varias escuchas, aún esconde emociones y delicias para el oído. Quienes se enamoraron del excelente debut de Julia Jacklin encontrarán una continuidad de actitud e influencias.

Pero hay un sentido más profundo de conexión personal, para anclar la inteligencia lírica y melódica de Julia Jacklin. La batería que mantiene un ritmo implacable, lleno de nerviosismo, con Jacklin sonando más confiada en sus contradicciones, mientras al mismo tiempo anhela consolar a un amante que ha abandonado, y luego, en “Head Alone“, declara: “No quiero que me toquen todo el tiempo”.

En “Don’t Know How to KeepLoving You” genera una profunda intimidad (“Espero que tu madre sea amiga mía”), al tiempo que reconoce el aburrimiento (“Cada regalo que me compras, sé qué hay dentro / ¿Qué hago ahora? / No hay nada más que encontrar”). “Comfort” es un trozo de nostalgia, en el que Jacklin se lamenta “No puedes ser quien lo sostenga / cuando fuiste quien se fue“.

Good Guy” camina a través de la progresión de acordes de “Lay Lady Lay” de Dylan, mientras Julia Jacklin nos regala una hermosa subversión, diciéndole a un amante diferente, que mentirle una noche no significa que no sea un humano decente, siempre y cuando ambos sepan la verdad. “Dime que soy el amor de tu vida / Solo por una noche / Incluso si no lo sientes / No me importa si mientes / No me importa si en la mañana te levantas / no digas adiós / No me importa la verdad cuando estoy solo”.

A base de guitarrazos, influencias de los años 50s, actitud Grunge y letras increíbles; Crushing se convierte en todo un triunfo.

Post escrito por: Blogger invitado

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