El extraño primer concierto de Parcels en la CDMX

April 2, 2022

Parcels cdmx

Foto Óscar Villanueva @TheOzCorp

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El extraño primer concierto de Parcels en la CDMX

El regreso de Parcels a nuestro país tuvo varias sorpresas, comenzando por el hecho de que tres años después de su participación en el Festival Ceremonia (2019), lograron darnos una de las audiencias más grandes que hemos visto en el Pepsi Center en la vida post pandemia.

Los asistentes mostraron gran entusiasmo desde el inicio de los teloneros “sorpresa” (porque nunca recibimos un anuncio oficial) traídos también desde Australia; y ni siquiera les importó que el acto principal de la noche se apareciera hasta las 9:50 p.m. y se extendiera más allá de las 11:30 p.m. (algo que parece ser costumbre nueva del regreso a los conciertos).



Lo cierto es que dentro del proceso evolutivo de Parcels podemos notar que han optado por un camino mucho más experimental en su sonido, con más armonías y arreglos progresivos que reemplazan a la fiesta Funk del primer álbum. Esto pudo notarse en el equilibrio de canciones del setlist, que estuvo lleno de altibajos.

El problema de esto tal vez es que contrario a muchos casos en los que puedes asistir a un concierto sin necesidad de ser fan a morir, pero que la banda es tan buena y tan energética en vivo que te atrapa y al salir del evento te gustan más de lo que podrías imaginar; los conciertos de Parcels se vuelven excluyentes con todos aquellos que no sean igual de clavados que ellos.

Entrevista /// PARCELS

Y es que debemos reconocer que la calidad musical es impecable, son unos músicos bastante sólidos y que tienen dominado a la perfección sus respectivos instrumentos. Pero esto llevó a que al emocionarse tanto debido a la actitud del público, extendieron las partes instrumentales de sus canciones casi a un nivel insoportable. Claro que darnos más de cada canción se agradece, pero tal vez no es algo obligatorio en todos los temas porque se vuelve desesperante que estas se vuelvan piezas de ocho minutos de duración, con una preferencia por la parte instrumental.

A pesar de esto no perdieron las ganas del público que siguió de pie hasta el final de la noche, emocionados por las pocas oportunidades de cantar que se presentaron, antes de las largas transiciones ya mencionadas. Fue bastante obvio que la CDMX los conquistó con chiflidos, gritos de “olé olé” y todo eso que hace característicos a nuestros públicos de cada concierto, por lo que no descartamos que vuelvan bastante pronto.

Pero hay que tener en mente que Parcels pasó de ser una banda hype que puedes ver para pasar un buen rato y despejarse; a un proyecto instrumental que puede tomar diversos caminos cada vez más complejos, donde además domina la austeridad de otros elementos para complementar el show (pantallas, visuales, diferentes paneles de iluminación, etc) porque se trata únicamente de ellos y ese tipo de austeridades en la actualidad no siempre son la mejor opción.

Para dar un buen show no es necesario que las bandas te lleven de la mano durante todo el proceso y platicar demasiado entre canciones; pero tal vez es importante tomar en cuenta que aquellos que no son tan clavados como tú, más allá de quedarse con la inquietud de consumir más de tu música, pueden sentirse excluidos y crear la idea que “no es para ti” (tal es el caso de este reactor). Y es que Parcels supo cómo dar un gran show para sus fans, pero únicamente para sus fans y aquellas personas más exquisitas que desean que todos los grupos se partan la cabeza en sus canciones para tomarlos “en serio”; dejando atrás a todos aquellos que quisieran conocer más allá de unas cuantas canciones para añadirlos a su día a día. Sin embargo por su entusiasmo, calidad instrumental y actitud con la gente, debemos reconocer que si continúan tomándose las cosas tan en serio, estos chicos australianos llegarán lejos y tal vez algún día se atrevan a entregarnos psicodelia y visuales al estilo de Tame Impala.

Mientras tanto quedan sentimientos encontrados de sorpresas agridulces en un concierto que seguramente dará de qué hablar durante mucho tiempo, para bien y para mal. Esperamos que la próxima visita de Parcels a la Ciudad de México logre corregir sus imperfectos para consolidarlos como el acto que desean ser.

Post escrito por: Aaron Cortes

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