Post Mortem /// Willie Colón (1950-2026)

February 21, 2026

willie colon

Foto Daniel Galindo @danieldalindoe

Post Mortem
Willie Colón (1950-2026)

Por Lecce

Tengo un nudo en la garganta mientras escribo esto. Hagan de cuenta que se me murió un tío. Yo crecí escuchando a Willie Colón muchas más veces de las que escuché un consejo de algún tío de sangre (no por mala onda, solo que no me daban consejos).



willie colon

Foto Daniel Galindo @danieldalindoe

La muerte de William Anthony Colón me cimbra como el recuerdo del tiempo. Como esa nostalgia que me regresa a aquel departamento en la Col. Santa Cruz Atoyac (CDMX), los sábados de “hacer el quehacer”. O a ese departamento en Mitras Centro (Monterrey), donde se escuchaba a todo el Fania. En la casa Castillo Alemán no había ningún “good morning” ni ningún “hello” (o sea nada de Pink Floyd ni de Beatles… bueno, sí, pero por encimita). La influencia de un disco como Canciones del Solar de los Aburridos fue tal que mis padres (más papá que mi mamá) llamaron a su única hija Ligia Elena.

Desde mis cinco años escuché las hazañas de Willie Colón, Pacheco, Lavoe, Feliciano, Blades, Roena… contadas de una manera tan asombrosa que a veces sonaba exagerado en los relatos de mi padre, era como si fueran superhéroes musicales. Más tarde lo entendí: lo eran. Y lo siguen siendo. Tanto, que estoy llorando más que un fan de Marvel cuando murió Iron Man.

willie colon

Foto Daniel Galindo @danieldalindoe

Mientras escribo esto me es imposible dimensionar la trascendencia musical de Willie Colón, pero es enorme. TODOS hemos bailado, al menos una vez, “El Gran Varón“, “Plástico“, “Juanito Alimaña” o “Talento de Televisión“, ya sea en una boda o en algún bar de cubetazo de 10 x $120 pesos, en el Centro. Así de intrínseca es su música en nuestra cultura latinoamericana, mucho antes del medio tiempo de Benito.

Yo aprendí a bailar de ver a mis padres enamorados bailando en la sala un sábado cualquiera con “Y Deja“. La muerte de Willie Colón es el recordatorio de un legado inmenso en la música mundial, pero también de otro legado… el que deja en mi nostalgia. Mi infancia y adolescencia pasan frente a mí. Veo crecer a mi hija, que ahora admira a alguien que honró a Colón en un disco (Rauw Alejandro). También veo a mi padre hacerse mayor, y yo con él. Un recordatorio de que la vida es una una orquesta afinando para ‘El Día de Mi Suerte’.

Descanse en paz, El Malo del Bronx
Descansa en paz, Willie Colón.

Post escrito por: Lecce

Post Relacionados