James Blake
Trying Times
Good Boy
8.0
Por Lecce
Uno a veces forza mucho las analogías al momento de escribir. Probablemente porque eso hace que me sea más fácil transmitir ciertas emociones. Esto me pasó muy particularmente con Trying Times de mi James Blake de oro.
El séptimo álbum en solitario de James Blake llega en un momento de nuevo arranque como artista independiente con su disquera Good Boy… y yo también acabo de arrancar algo “independiente”, fuera de los grandes presupuestos, como los de una major label con las que solía trabajar Blake.
También quiero hablar de lo complicado de la vida moderna, sus expectativas y los retos personales y sociales que eso implica. Pero no lo voy a hacer yo: lo vamos a hacer con los tracks, uno por uno, del más reciente disco de James Blake, Trying Times.
“Walk Out Music” resulta ser un intro satírico: la ausencia de ánimo, pero también de criterio, para enjuiciar un evento como una amenaza que puede convertirse en oportunidad o viceversa; el miedo a la intrascendencia.
Ya habíamos escuchado “Death of Love” y su sampleo de “You Want It Darker” de Leonard Cohen. En esa atmósfera sombría navega el segundo track del disco, muy parecido a los inicios musicales de Blake.
Después nos encontramos con una de las primeras joyas del disco: “I Had a Dream She Took My Hand”. Una especie de waltz con un sampleo de “It Was Only a Dream” de Thee Sinseers; una absoluta joya donde los anhelos, los sueños o los recuerdos nos motivan y desmotivan con la misma velocidad.
La canción homónima, “Trying Times”, llega como la segunda joya del disco y mi primera favorita. Me cuesta mucho reponerme del sollozo reciente para transmitir lo intensa que es esta letra y su sonido, que nos recuerda a un Blake maduro pero nostálgico de etapas tempranas de su carrera.
“Make Something Up” es un ligero break ante tanta intensidad; sin embargo, resulta una gran canción de Soft Rock, de un desamor esperanzado o de una la esperanza de reconciliación imposible. Después llega la primera colaboración del disco con la voz de Monica Martin. “Didn’t Come to Argue” es una canción dividida en dos partes que se acerca mucho al Pop, principalmente en su segunda mitad. Otra joya que navega en una desesperanza anhelante.
Hace unos días descubrí que mi TDA (ahora con H también) se relaciona con algo llamado “Altas Capacidades”. Lo menciono porque a veces uno quiere hacer cosas, avanzar, no estancarse… y simplemente no puede. Así se siente un poco “Days Go By”, otro gran track del disco. De manera muy natural enlazamos con la segunda colaboración: “Doesn’t Just Happen”. Un track que, en sonido, recuerda a Assume Form, pero ligeramente más elegante, con la voz de Dave. Una canción que confirma que no existe la generación espontánea de las cosas buenas… o incluso de las no malas.
El track 8, “Obsession”, es más un grito pacífico de 100 segundos que una canción; un puente oscuro. Y después de esa oscuridad viene “Rest Of Your Life”, un track que contrasta con lo anterior, tanto por su upbeat como por su aparente lírica positiva, que más que un oasis suena a una demencia amorosa sucediendo after hours.
Para este punto, el disco cambia de lo pesado en el sonido a lo constantemente espeso de su lírica. “Through The High Wire” repasa de nuevo un sentimiento de soledad: un grito ahogado con armonías sintéticas que, extrañamente, dan paz. Cabe mencionar que (en teoría) esta canción fue hecha para WAR, un disco colaborativo entre Kanye West y James Blake.
“Feel It Again” nos prepara para un gran final… de una etapa o del disco. Y lo hace muy bien, porque “Just a Little Bit Higher” ofrece una especie de divinidad celestial que nos obliga a cuestionarnos para poder creer en nosotros mismos y en una paz por encontrar.
Honestamente, Trying Times está lejos de ser el mejor disco de James Blake, pero sí es un disco que consolida y confirma un sonido y un sello muy claros del británico. Por otro lado, probablemente se convierte en el disco más personal de su carrera: para él como autor y para mí como escucha.



