RPM: 25 años de Diamonds And Pearls de Prince & The New Power Generation
Diamonds And Pearls es un poco como el after de esa fiesta interminable que fueron los años ochenta para el cantante.
MHR /// Discos
Diamonds And Pearls es un poco como el after de esa fiesta interminable que fueron los años ochenta para el cantante.
Lo que consigue Pixies con Head Carrier es emular de buena forma sus viejas glorias, tanto en música como en escritura.
Souljacker es, en resumen, el álbum de Eels que mejor encapsula una presentación en vivo de la banda en su forma eléctrica.
Nevermind de Nirvana le plantó cara al sistema y al mainstream al que inevitablemente ellos mismos se integrarían a finales de 1991.
Sunlit Youth es más atractivo por su envoltorio, por sus colores celestes y turquesas pero no logra capturar de la misma grandiosa forma.
K suena más al álbum final y al testamento de la mejor banda de Rock and Roll del mundo en un universo paralelo que al debut de una banda que nació demasiado tarde para su propia desgracia.
Yellow House es un disco lleno de arreglos, instrumentos de cuerda por doquier, impresionante e íntimo a la vez.
Pinkerton de Weezer huele a desesperación. Huele a hartazgo y a no querer saber nada del mundo.
Who’s Next es una muestra de los talentos de cada uno de los miembros en el que todo funciona a la perfección, pero, curiosamente ninguno de los cuatro sobresale y la armonía reina.
Con How To Be A Human Being, Glass Animals ha dado un salto importante pero aún no salen de su zona de confort del 2014