Reseña: Mazzy Star /// Seasons of Your Day
La fórmula puede parecer gastada –y de hecho lo es, pero en pocos casos resultan tan vital y tan significativa como cuando hablamos de Mazzy Star.
MHR /// Discos
La fórmula puede parecer gastada –y de hecho lo es, pero en pocos casos resultan tan vital y tan significativa como cuando hablamos de Mazzy Star.
Esperar de Pete Doherty más de lo que siempre ha hecho sería un error, ya que él tiene un talento distintivo que aunque no tan brillante, sí único.
A simple vista, AM es técnicamente perfecto, pero la monótona y monocromática calidad de Arctic Monkeys comienza a sonar como los viejos amigos que se han reunido para contar sus anécdotas trilladas de mil fiestas y de conquistar una decena de mujeres la misma noche.
Los sentimientos están en el lugar correcto y DeLaughter hace el papel tanto de orador motivacional como de apoyo incondicional a sus amigos en problemas, pero sus letras rara vez profundizan ese dolor que DeLaughter intenta sanar.
Es probablemente el lado más electrónico de Reznor, pero también la forma más sutil de conducir toda esa furia, soledad, desesperación y frustración que por años lo torturó y encontró en la música la forma perfecta para vertirlo.
Braids ha logrado encaminar la pasión desenfrenada con la que compusieron su disco debut y lo encarrilan en un sonido mucho más distante y etéreo, más alejado de la influencia de Animal Collective y más parecido a obras como el Mezzanine de Massive Attack.
En casi 10 años, es un hecho que Franz Ferdinand no ha perdido el filo en su arquetipo de crear canciones, lo que ha evolucionado es el público, hay ahora tantas variantes, tantos nuevos sonidos y propuestas.
Pond logró en Hobo Rocket lo que Tame Impala en el cuantioso salto de Innerspeaker a Lonerism (aunque no con los mismos resultados).
Paracosm es el mundo perfecto para su autor, es a veces como si fuese él dentro de la placenta antes del contacto con el mundo exterior mientras que conserva una fuerte característica unificadora de melodías dulces y delicadas.
El sentido que reina la obra de Holter, es la necesidad de relatar más dentro del sonido, que con él.