Reseña: Holbox /// Altamar

November 10, 2017

Holbox
Altamar
Independiente
7.3

Por José Marr‏ @JR_Marr
Crazy Rhythms Music

Lo de Holbox, es una combinación extraña pero que funciona; principalmente hay que señalar que, lo que presentan en su álbum debut Altamar habla como si se tratase de una banda “indie” internacional, como si ya tuvieran dos o tres discos en su haber donde han ido perfeccionando, corrigiendo y delineando cada aspecto de este disco de Pop de guitarras sedosas y veraniegas en un ambiente igual de soñador y calicular como de habitación. Así como el nombre de la banda y disco lo indican, el sonido de Holbox parece provenir de la península, idealizado lejos del ajetreo de la cotidianidad de la metrópoli, sin embargo, estamos hablando de un componente de cuatro integrantes provenientes del sur de la Ciudad de México, que además, a lo largo de las nueve canciones aquí presentadas, demuestran una afinidad en lo que hacen y una buena forma de llevarlo a cabo. Muy a pesar que Altamar no posea una fastuosa producción, pueden darle particularidades a cada uno de sus cortes, versatilidad, pequeñas variantes para navegar sin mayor problema la poco más de media hora del recorrido.

Una mezcla extraña porque Holbox lo mismo puede evocar a un atardecer tranquilo en la costa con “Altamar” (donde de hecho se captura el sonido ambiente del oleaje) que emular ese Pop calizo de bajo perfil de los ya extintos The Whitest Boy Alive en “Lunes“, donde las guitarras noctambulas y los saltos de batería son principales, o incluso ahondar en una introspección sustentada en lo electrónico con “Neón“. Si bien es cierto que la linea general del disco no se perturba ni se deforma, es milimétrico el equilibrio y sensatez para poder mantener este ánimo controlado sin nunca caer en alguna repetición o tirar hacia el aburrimiento, para esto, el trabajo de la batería de David Díaz es fundamental, quien puede maniobrar ese sutil ritmo latente en “Me Da Igual” durante los versos para llevar a sus compañeros a un estribillo más agitado. El uso del hi hat, los platillos y los side sticks la mayoría de las veces son los que determinan la cara de una canción pues “A Berlín” o “It’s Just Love” podrían ser baladas comunes, pero en momentos se alcanzan a respirar vestigios de Soul.

Otro componente más a esta mezcla son las letras e interpretación de Andrea Martínez, quien aparentemente surca estas aguas sin mucho esfuerzo melódico pero debido a esa simpleza y tranquilidad es que su voz navega en la dirección correcta y no necesariamente con historias referentes al mar y las costas (pero ocasionalmente hay palabras que son ocupadas como sinónimos), sino reflejan más vivencias personales a veces de amor pero que en su interpretación se sienten extraídas de la vida cotidiana de quien las escribe. Dentro de todas estas cosas, de esta extraña mezcla que funciona, que se parece a mucho y al mismo tiempo parece genuina, Holbox deja dos momentos para el recuento; uno como “Departamento Sur” con algo de sátira(¿?) en su primera mitad, un ecuánime desarrollo y un despunte sólo instrumental donde las guitarras se dan vuelo en su segunda fracción. El otro se llama “Lester Campa“, quizás el único momento donde el concepto predilecto de Holbox se concentra, referencias líricas al litoral y un rusiente ritmo igual airado que abrasivo por el Sol rojizo de un atardecer.

El resultado de esta extraña y singular mezcla es un sumario de excelentes nueve composiciones, y que parece ser, en esa diletante del álbum debut, es que Altamar encuentra su más fuerte atractivo. Holbox evoca a la bahía así como también se siente con la familiaridad de una grabación casera, con aptitudes importantes bien intencionadas y sin inquirir en cosas absurdas. No será un álbum tan basto ni profundo como el altamar, pero es capaz de capturar una escena mientras deja disfrutarla en la comodidad de una hamaca debajo de una palapa.

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Post escrito por: Jose Marr

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