Tiger Army @ El Plaza Condesa

November 3, 2017

Tiger Army

Foto David Barajas @daviddbarajas

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Frank Turner

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Por Diego Álvarez Rex

El concierto de anoche podría sencillamente catalogarse como “malo”, pero la verdad es que bien podría también aplicar el “feo-casi-horrible”, ¿qué hechizo tan malvado puso la promotora anterior a OCESA y Plaza Condesa para que el regreso de este titán del Psychobilly fuera tan desangelado? Entre una calidad de sonido pésima a una sala a menos de la mitad de su capacidad, el hecho es que después del espectáculo anterior ya uno se pregunta porqué vale desgastarse yendo a conciertos en general. Así de malo.

Exactamente hace un 2 de Noviembre Tiger Army debutó en México tras años de especulaciones, fallidos intentos de promotores y un movimiento de Psychobilly legendario en la ciudad que para el 2016 estaba ya más que extinto. Sala llena, vieja escuela y un concierto cuyo único reclamo fue su poca duración, más con una banda con la trayectoria y discografía como la de los de Berkley, faltan varios conciertos para estar satisfechos. Su debut fue un tajante contraste con el desangelado y flácido show que ofrecieron anunciado como un equivalente local a su célebre October Flame en donde dos noches suscitarían conciertos completamente diferentes curados especialmente para el más goloso pero, con todo y todo, la primer fecha y los abonos para dos días se vendieron tan lento que ni con un Frank Turner sumado casi “de emergencia” este primer round fue patético.

El concierto inició con una de las bandas ganadores de un innecesario concurso para que alguna bandilla local teloneara el concierto, que después de votaciones y jurados, había no más de diez personas cuando salieron al entarimando. Una lástima. Llegadas las 20:30h, el británico Frank Turner regresó una vez más acompañado únicamente de su guitarra tras apenas dar dos noches en la ciudad en el mes de enero. Las obligadas “The Road”, “I Still Believe” y “Photosynthesis” calentaron algo el ambiente además del muy logrado español del cantautor que además aprovechó para recordar la venta de sus camisetas conmemorativas al evento cuyas ventas serían donadas a Los Topos, equipo local rescatista cuya participación fue clave durante el terremoto de hace dos meses.

Media hora de temas acústicos para, por fin, con una sala que jamás se vio siquiera a la mitad, Tiger Army arribó a escena para arrancar con uno de sus mejores temas, “Ghost Tigers Rise” de su tercer álbum, pero desde la primera hasta la última nota, el contrabajo y la guitarra fueron un extraño ruido similar a la estática de una televisión descompuesta que en la hora y media de concierto jamás es pudo solucionar, con todo y que después de la cuarta canción el concierto se frenó totalmente e inclusive la banda abandonó el escenario con la excusa de una cuerda rota en el instrumento de Djordje Stijepovic.

Con un repertorio curado especialmente para la noche, anunciado como “60% diferente” de un concierto contra otro, la banda arremetió con varios temas que no pudimos escuchar en sus visita pasada a la capital, tal como “Power of Moonlight”, “Moonlite Dreams” y “Under Saturn’s Shadow” más uno prácticamente tenía que adivinar las canciones ya que el sonido era tan malo que no solo la guitarra y bajo eran indescifrables sino que la voz de Nick 13 aparecía y desaparecía. Aunque uno estuviera justo frente a la banda a unas filas del escenario, a los costados de la sala o hasta atrás por la consola, no había escapatoria para esta tortura.

Lo más preocupante fue que a los asistentes pareció importarles poco ya que los clase-medieros con gorra New Era y camiseta del Riot Fest que fueron a lucirse en vez de poder entonar siquiera un tema del trío, más pudieron medir la calidad del concierto por las veces que metieron patadas a incautos jugando al moshpit de “niños fresas”, mientras el entrañable wrecking, típico de los conciertos de Psychobilly, jamás llegó. Y efectivamente, la producción pasa a segundo plano y las exigencias del público se focalizan para preguntarnos, ¿ya sí suena bien o mal está de más para esta gente? Al menos la banda se veía contenta al ver un par de brincos y jalones cuando tocaron “Temptation” y “FTW”.

Con un encore dedicado a los fallecidos por el terremoto, regalando la rara vez tocada “Where the Moss Slowly Grows”, la banda se retiró invitando al día siguiente advirtiendo que el show sería una vez más curado con varios temas que no sonaron en ese momento, pero vaya, la banda bien podría tocar toda su discografía de corrido pero sí esa es la calidad de producción que nos espera mejor salimos a ver una película. No, gracias.

Tiger Army Setlist El Plaza Condesa, Mexico City, Mexico 2017

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Post escrito por: Diego Álvarez Rex

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