RPM: 20 años de The Bootleg Series Vol. 4 Live 1966 The “Royal Albert Hall” Concert de Bob Dylan

October 18, 2018

Play fucking loud!:
20 años de The Bootleg Series Vol. 4 Live 1966 The “Royal Albert Hall” Concert de Bob Dylan

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

En el documental Don’t Look Back, D.A. Pennebaker siguió a Bob Dylan en su gira del Reino Unido de 1965. Dicha gira sucedió en el primer trimestre del año, cuando el cantante acababa de terminar las primeras sesiones de grabación para Bringing It All Back Home. Aun no se atrevía a dar el paso a conectar una guitarra eléctrica y en una escena de la película, Dylan aparece apreciando una Fender Stratocaster afuera de una tienda. Unos meses antes, a finales de 1964, Albert Grossman, su manager, lo había invitado a las sesiones de grabación de una incipiente banda californiana llamada The Byrds. El grupo había decidido hacer un cover a “Mr Tambourine Man”, una canción en ese momento inédita de Dylan, pero con guitarras eléctricas, batería y bajo. Su reacción al escuchar fue emocionarse diciendo: “¡Mis canciones se pueden bailar!”. A eso, habría que sumarle que para ese momento, Dylan cada vez estaba más harto del pedestal en el que la escena del Village neoyorquino lo había subido. Detestaba la idea de tener que escribir canciones de protesta, de ser la voz de su generación, de ser el trovador de la conciencia de la época en la que le había tocado vivir. Su álbum previo, Another Side Of Bob Dylan, había levantado las sospechas de los folkies de que su ídolo se estaba empezando a ir por otro lado, uno de letras oníricas, reflexiones personales y canciones de amor. Bob Dylan, en 1965 había comenzado un proceso de transformación que culminaría en 1966, de nuevo en el Reino Unido, cuando una voz anónima le gritaría desde atrás del público: “¡Judas!”.

Hace 20 años, como parte de la serie The Bootleg Series que había arrancado en 1991 con los volúmenes uno al tres de grabaciones olvidadas, lados B, demos y rarezas en general de casi toda la carrera de Dylan, apareció la cuarta entrega, acaso la más interesante de las, hasta ahora, catorce. Con el subtítulo Live 1966: The “Royal Albert Hall” Concert, este álbum doble en vivo vino a llenar uno de los huecos más notorios en la documentación de la música popular del siglo XX. Durante décadas, las grabaciones de dicho concierto se consideraban perdidas y sólo habían sido pirateadas en parte, erróneamente distribuidas con la idea de que habían sido grabadas en el mencionado foro londinense, de ahí las comillas. La realidad es que el concierto sucedió en el Free Trade Hall de Manchester, durante la gira que Dylan emprendió para promocionar tanto Highway 61 Revisited como Blonde On Blonde, y con la que se propuso escandalizar a sus fans de antaño. Mucho como la estructura del primer disco de la trilogía eléctrica de esos años, pero volteada, el programa estaba dividido en dos partes: en la primera Dylan se postraba en el escenario con su guitarra eléctrica y su armónica, con una sola luz alumbrándolo en lo que cantaba las canciones más sonoramente amables de esos discos (“She Belongs To Me”, “Fourth Time Around”, “Desolation Row”, y casi como si estuviera advirtiéndole al público, “It’s All Over Now, Baby Blue”). Casi no visitó sus primeros álbumes. Su contacto con la audiencia es nulo, pero se siente un ambiente de tensión que casi se puede cortar con un cuchillo. No agradece, no presenta canciones, prácticamente se le puede ver serio y con el ceño fruncido. Los aplausos entre canción y canción son fuertes, pero contenidos. Atrás de él, desde las primeras filas se pueden ver, ominosos, una batería y guitarras eléctricas recargadas en amplificadores. Nadie sabe qué esperar. Al terminar la séptima canción, una interpretación más bien desganada de “Mr Tambourine Man”, Dylan sale del escenario. Unos minutos después, cinco sujetos vestidos con chaquetas de cuero, jeans y botas (casi uniformados con el frontman) toman el escenario, se acomodan en sus instrumentos, Dylan sale detrás de ellos, se cuelga una guitarra eléctrica y deciden ametrallar los oídos de los ahí presentes. La música popular, y el Rock and Roll en particular, jamás volverán a ser los mismos. Lo siguiente es una mezcla de hermoso caos, distorsión, gritos de desconcierto por parte de la audiencia, Dylan murmurando cosas entre canción y canción, nuevas revisiones a canciones viejas que adquirieron otra vida (“Baby Let Me Follow You Down”, de su primer álbum, es delirante). Para el momento en el que ese anónimo le acusó de traidor, Dylan sólo puede voltear con The Hawks (que un año después cambiarían su nombre a The Band) y gritarles: “Play fucking loud!” para entregar una versión desesperada y arrebatada de “Like A Rolling Stone”.

The Bootleg Series Vol. 4: Live 1966 The “Royal Albert Hall” Concert es un documento histórico, una piedra angular para entender el recorrido de un cantante en el momento exacto en el que dio vuelta en U en su carrera para desentenderse de todo lo que era y cambiar las reglas del juego a su manera, algo que, por fortuna nunca dejaría de hacer y la prueba de que nunca dejó que las voces de atrás del público lo desanimaran.

Post escrito por: Ernesto Acosta

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