Primavera Sound 2019: Nuevos vientos soplan en Barcelona

June 8, 2019

prmavera sound 2019

Cortesía Sergio Albert

Primavera Sound 2019
Nuevos vientos soplan en Barcelona

Por Maza @ideasdelmaza

A casi veinte años, el Primavera Sound 2019 ha crecido enormemente: de ser un festival local hasta ser uno de los referentes a nivel mundial. La cantidad de escenarios se ha vuelto inabarcable, pero no con ello ha reducido su calidad. Se han abierto a otros géneros que eluden sus raíces Indie y que han pasado en esta edición por el Metal, Jazz, lo experimental, el Trap y Reggaetón. La diversidad, como el eslogan de este año recita, es lo “Nuevo normal”. Y en ello, el primavera se ha vuelto un camino seguro.



Cada edición el número de asistentes se incrementa y con ello se ha vuelto imposible ver cómodamente a los headliners. Esto también ha ocasionado un cambio en el público, con los cambios de género se apela a un publico más joven que impregna de colores a los ya fieles treintones o cuarentenos que buscan nostalgia en los escenarios mitificados, pero que poco queda de ello. En esta búsqueda de variedad, el festival ha perdido en cierta medida por sus raíces. Esto no es malo ni bueno; es sencillamente un nuevo camino sin ataduras que este año se confirma con la falta de grupo locales o el auge de géneros urbanos. La organización esta perfeccionada y un festival muy cómodo; fuera de los aglomeramientos naturales, los servicios o lo accesos funcionan de maravilla. El nuevo acomodo de los escenarios es más adecuado. La única pega sería ese uso supuestamente ecológico de vasos reutilizables que no se pueden regresar.

charli xcx

Charli XCX / Cortesía Christian Bertrand

fka twigs

Cortesía Sergio Albert

Christine and the queens

Cortesía Sharon Lopez

Pero también vimos cosas bellas (y otras no) durante los tres días de festival que siempre nos dejan deseando más. La primera jornada empezó temprano con la septuagenaria Bridget St. John que dio un recital excelso al recuperar sus canciones míticas, evocado a Dylan y recordándonos que el Folk sigue dando sentimientos. Le siguió en el mismo Auditori, Julien Baker demostró que su juventud es mucha. Tal vez fue el orden de los conciertos fue erróneo, porque la calidad lírica e instrumental lucio por su adolescencia y superficialidad. Y para empeorar esta apreciación, le siguieron The Necks, una banda de estructuras tan complejas como evocativas. Con una serie olas y muros de sonido compuesto de Free Jazz y Ambient en el cual nos invitaron a navegar con una nueva libertad sonora. Los siguientes fueron Terry Riley & Gyan Riley, que salían con demasiadas expectativas a las espaldas; genio e hijo se enfrentaron a un público anhelante de armonías sorprendentes, pero nos quedamos con toque cósmicos interesantes. Para cerrar el día en el Auditori apareció Apparat que como es habitual lo hicieron perfectamente; precisos, educados y con la eficacia de un reloj. Tal vez faltó un poco de corazón.

Erykah Badu

Cortesía Sergio Albert

Stiff Little Fingers

Cortesía Dani Canto

Guided By Voices

Cortesía Christian Bertrand

Ya al aire libre Stiff Little Fingers desempolvaron el Punk más arcaico que adquirió un brillo nuevo lleno de nostalgia. Perfección sonora incluso en la similitud. Grandes y homenajeando a Joe Strummer. Guide By Voices eran una de las bandas más esperadas del día, y Robert Pollard. Con un generoso repertorio que pasó por gran parte de sus obras cumbres. El concierto fue asenso y a pesar de los años Pollard enganchó con movimientos otrora rápidos. Por último, con el cuerpo cansado vimos a Erykah Badu y elegancia perpetua.

PutoChinoMaricon

Cortesía Christian Bertrand

Sons Of Kemet

Cortesía Christian Bertrand

Cortesía Christian Bertrand

Lidia Damut abrió el Adidas con un formato que recuerda a Le Tigre, pero con un talento impresionante y comprometido. Al sonar “La caja” nos hizo pensar en el horario tan malo que le tocó, porque lo que hizo fue enorme, puro talento. Y si de compromiso hablamos Putochinomaricón lo hace desde la fiesta. Sus conciertos a cada instante son un baile permanente y con banda sus canciones se elevan a niveles de colores abrumadores. Urge verlo en escenarios de México. Uno de los actos que más nos interesaron eran Sons of Kemet el cual nos dejo un tanto frío, lo que en discos es albor en directo es cotidianidad. Son uno maestros del ritmo, con sus cuatro baterías detonando, y los aires como nadie, pero les falta libertad. Beak>, por su lado, fieles a su costumbre dieron un concierto excepcional. Con un set casi idéntico al que vimos en el NRMAL convencieron a los presentes. Extrañamente nos topamos a Derby Motoreta’s Burrito Kachimba su Rock litronero trasnochado que debería no ser bueno, pero que le da la vuelta a todo. Divertidos y rabiosos.

jawbreaker

Cortesía Christian Bertrand

Y después de tanta calle vimos Jawbreaker tirando de éxitos emocionaron como criaturas los primeros cuarenta minutos, después el concierto se hizo cuesta arriba al punto de sentirlo largo. Pasamos por Suede siempre efectivo y obscuro que opacó Aldous Harding y dispar recital entre Pop anodino y Folk melancólico. Parecía un día malo, pero hilar Low y Lisabö transformó la noche en sorpresa y deleite. Los de Duluth evocaron todo un universo personal, el público en silencio sepulcral se dejó llevar hasta los pasajes más oscuros pero tiernos. Lo de Lisabö es cosa de otro de mundo. Una locura en directo, estruendo y grieta arrollando el orden y el preciso efecto de golpe. Lo más grande del día y tal vez lo mejor en años en el Primavera, sino hubiera tocado Stereolab al día siguiente. Jungle son los setenta para generaciones nuevas sin gracia alguna.

Shellac

Cortesía Christian Bertrand

Daymé Arocena

Cortesía Christian Bertrand

Al sol del tercer día Retirada! abrió el Pitchfork con su Emo crepuscular que rosa la ternura (el único grupo que cantó en catalán). En las antípodas Daymé Arochena invadió el Ray-Van con sus texturas de Afrojazz espiritual que fagocitó a los rostros quemados por el sol de los ingleses. Decepcionante fue lo de Built to Spill tocando Keep It Like a Secret, un concierto sin carne. Doug Martsch salió con pereza de tocar y le faltaba distorsión al sonido. Nos quedamos con ganas de más ruido así que fuimos a ver a Shellac que tocó como siempre y divirtió como siempre.

rosalia

Cortesía Sergio Albert

Jarvis

Cortesía Dani Canto

stereolab

Cortesía Sharon Lopez

Tim Hecker & Konoyo Ensamble fue una de las cosas más bestia que han pasado por el Auditori, monótonos atomizados por los vientos. El recinto temblaba de la estática. El darks de Drab Majesty fue tan divertido como ochentero, para bebe viendo el mar y reír un poco. Rosalía me sorprendió, la catalana no es nada renovadora pero sí que tiene un directo educado. Su público la adora y dejó contentos a todos. Igual que Jarvis quien rozó su sonido más clásico y conmovió con un recuerdo a Pulp. Primal Scream son de cajón; garantía de baile y ritmo. Un lleno tremendo que no dejo de aplaudir cada gesto. Y entonces apareció Stereolab, diez años que fueron resarcidos en cinco minutos, desde la primera, “Come and Play in the Milky Night”, se llenó el espacio y el tiempo. Todo fue perfecto, el sonido, el tiempo el ritmo. Pocas veces un concierto fue tan exacto y entrañable. A Róisín Murphy le tocó enfrentarse a tocar después de la gloria y salió muy bien parada. Tirando de arte y baile convenció a muchos de seguir bailando. A lo lejos tocaba J Balvin y sus elegios a golpeadores, Dj Playero al otro costado remezclaba el pasado con el presente, el urbano estaba por todos lados y nos hacían ver que nuevos vientos tocan en Barcelona, esperemos que sea para bien.

Post escrito por: Maza

2 thoughts on “Primavera Sound 2019: Nuevos vientos soplan en Barcelona

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