RPM: 25 años de Vs. de Pearl Jam

October 26, 2018

The shades go down:
25 años de Vs. de Pearl Jam

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

Cuando tu primer álbum es un éxito incalculable, cuando te conviertes en una de las bandas insignia para un nuevo movimiento y un nuevo sonido, el segundo álbum puede ser un problema y un dolor de cabeza. ¿De dónde sacas la fuerza y la inventiva para ya no digamos superarlo, sino al menos intentar llegarle al nivel? Pearl Jam, que había empezado como un proyecto alterno de la mayoría de sus integrantes se terminó convirtiendo en su banda principal y en la sorpresa más llamativa de esa primera oleada del Grunge. Su sonido estaba anclado en el Rock más clásico de los setenta, pero con un toque medio Punk y con una actitud desenfadada que los hacía accesibles y cercanos a su público. Ten había sido un éxito lento, pero que terminaría arrasando por todos lados y que les cambiaría la vida para siempre a todos los involucrados en su hechura. Con la absoluta seguridad que les otorgó, entregar un segundo álbum no sería algo muy difícil, en teoría. Y no lo fue. Y más si, encima, se dieron el lujo de prescindir de videos musicales, en una época en la que un artista difícilmente se podía dar ese lujo, para promocionarlo y aun así convertirse en un golpe aun más fuerte que su debut.

Con Vs., Pearl Jam decidió tomar un sonido más crudo, más salvaje, menos comprometido y con menos temor. Fue su primera colaboración con Brendan O’Brien tras las consolas, lo cual le hizo un favor inmenso al sonido del grupo, como se demostraría cuando el productor regresara a remezclar Ten años después y entregarle así al álbum su sonido original. A esto es a lo que Pearl Jam siempre aspiró a sonar y, al final, terminaría siendo el sonido insignia de la banda: menos mastodónico, más inmediato, menos accesible (en apariencia), más frenético. Con la voz de Eddie Vedder sonando en el mismo nivel que las guitarras de Stone Gossard y Mike McCready, y la batería de David Abbruzzese en perfecto contrapunto con el bajo de Jeff Ament. Los temas que las canciones tocan van a la par de la crudeza musical: hay canciones de denuncia sobre brutalidad policial (“WMA”), sobre abuso infantil (“Daughter”), sobre la corrupción en los medios de comunicación (“Blood”), y ya desde entonces pone el tema del control de armas sobre la mesa (“Glorified G”). Al mismo tiempo, Vedder, como letrista, exploró su faceta de contador de historias: “Dissident” y “Elderly Woman Behind The Counter In A Small Town” lo encuentran en el mejor homenaje que le ha hecho a sus héroes Bruce Springsteen (de la época de Nebraska) y Neil Young (circa After The Gold Rush).



Para 1993, las bandas a las que alinearon en la misma categoría ya habían comenzado a demostrar que eran algo más allá del estallido inicial. Nirvana, Smashing Pumpkins y Pearl Jam, cada una en su liga, hicieron lo que se les dio la gana sin comprometer ni un poco de su visión artística y el resultado, para cada una, fue la obra maestra de sus respectivas carreras.

Post escrito por: Ernesto Acosta

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