RPM: 35 años de Treasure de Cocteau Twins

November 21, 2019

cocteau twins treasure

Covered by the sacred fire:
35 años de Treasure de Cocteau Twins

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

Cocteau Twins empezó como un proyecto post punk con algunas tendencias góticas, bajo la influencia del primer The Cure, Bauhaus y Siouxsie & The Banshees, a finales de los ochenta. Garlands y Head Over Heels, sus primeros LPs tienen un sonido abrasivo, medio guitarrero, y con la voz de Elizabeth Fraser en primer plano. Fueron parte de una primera apuesta fuerte por parte de la 4AD para establecer un sonido que identificara a la disquera como una verdadera alternativa a lo que ofrecían otras compañías. En otras palabras, Cocteau Twins siempre fueron algo distinto. Siempre intentaron no repetirse de un disco a otro. Nunca fue más notorio como cuando en 1984 lanzaron su tercer álbum.



Treasure fue el adiós a su estilo previo y la bienvenida a un nuevo sonido, inédito, y con el que prácticamente inventaron y dieron forma ellos solitos a un género del que, indiscutiblemente, siguen siendo los reyes. Modularon las guitarras y los bajos (gracias a la recién agregada presencia de Simon Raymonde que llegó a complementar el estilo de Robin Guthrie), le dieron preponderancia a las cajas de ritmo, empezaron a jugar con texturas a manera de melodías, y Liz Fraser se volvió indescifrable, desarrollando su propio lenguaje, su propia pronunciación, con el que reta a que cada quien interprete lo que quiera. Y así, nació el Dream Pop, del que tantas bandas y artistas han abrevado desde entonces, con mejores o peores resultados. A partir de Treasure, Cocteau Twins nunca volvería la vista atrás, y ese sonido con el que se les asocia se convertiría en la marca de la casa. Todo comenzó con estas diez canciones. Pero a diferencia de otros álbumes del género, muchos de ellos pobres imitaciones, Treasure tiene una heterogeneidad tangible. No hay dos canciones iguales y se sienten casi como cambios anímicos súbitos. Va de lo puramente etéreo de “Beatrix” a lo aplastante de “Persephone”. De lo bailable y Pop de “Lorelei” a lo acariciante de “Pandora (For Cindy)”. Un momento es dulce (“Aloysius”) y el que sigue es enigmático y perturbador (“Cicely”). Cada canción es un pequeño soundtrack para películas imaginarias imposibles de describir.

La banda considera a Treasure un trabajo incompleto, subdesarrollado, y pretencioso, lo cual sólo demuestra la exigencia en la que se tenían a ellos mismos hace treinta y cinco años. Si a esto sonaban los Cocteau Twins a medio cocinar, lo que lograrían los años siguientes sería el doble de impresionante.

Post escrito por: Ernesto Acosta

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