RPM: 35 años de The Head On The Door de The Cure

August 20, 2020

head on the door cure

I waited hours for this:
35 años de The Head On The Door de The Cure

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

The Cure es muchos The Cure. Pero si hay un álbum que define al The Cure comercialmente exitoso, incluso antes que Wish (1992), es The Head On The Door. Su sexto álbum, además, quiso ser el puente entre la oscuridad y lo pesado de Seventeen Seconds, Fatih, Pornography y The Top, y lo más melódico y accesible de Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me, antes de que Robert Smith se volcara a escribir Disintegration, que él considera su obra maestra. The Head On The Door es el álbum que inició la formación más sólida que la banda hubiera tenido hasta ese momento. Smith, que venía de tocar con Siouxsie & The Banshees, reclutó de tiempo completo a Boris Williams en la batería (que había tocado en la gira anterior), le regresó su puesto a Porl Thompson en la guitarra luego de una ausencia de cinco años, y a Simon Gallup después de un año fuera. Para cerrar el quinteto, estaba el eterno Lol Tolhurst. Smith se sometió a una escucha intensiva de The Human League y New Order, y quiso aplicar las enseñanzas de Siouxsie para el próximo proyecto de su banda.



The Head On The Door es ese disco de ensueño que toda banda desea tener en su discografía. Ese álbum de estudio que parece una colección de Greatest Hits en la que no hay relleno. Empieza con todo con “In Between Days”, y nada más en el lado A le siguen “Kyoto Song”, “The Blood”, “Six Different Ways”, y “Push”. Puro trancazo que está a leguas de distancia de la oscuridad a la que se les asociaba en sus álbumes previos. Nada más estas cinco canciones, cortitas, concisas, pusieron a The Cure en otra luz, y mostraron la versatilidad como compositor de Smith. Al dar la vuelta al LP, están “The Baby Screams”, “Close To Me”, “A Night Like This”, “Screw”, y “Sinking”. Otro combo que regresa un poco a las raíces, pero sólo lo suficiente para que los fans de antaño no extrañen. Acaso, la más cercana a la época oscura es la última de esas cinco canciones que cierra el álbum. Como diciendo: “Aquí seguimos”.

The Head On The Door intentó ser un puente entre distintas etapas de The Cure, pero, en realidad, le demostró a Smith lo elástico que podía llegar a ser como compositor y como ejecutante. Es el álbum, pues, que le enseñó algo que jamás olvidaría el resto de su carrera.

Post escrito por: Ernesto Acosta

Post Relacionados