RPM: 30 años de Blue Lines de Massive Attack

April 8, 2021

blue lines massive attack

I was looking back to see if you were looking back at me:
30 años de Blue Lines de Massive Attack

Por Ernesto Acosta Sandoval IG: @erniedoesvinyl

¿Qué se necesita para atestarle un golpe a la industria musical y sacarla de la inercia en la que había caído desde hacía ya varios años? ¿Qué se necesita para crear un nuevo género musical que se convertiría el epítome de lo cool en los primeros años de la última década del siglo XX? Hay muchas respuestas a este par de preguntas, pero en el verano de 1991 un grupo de DJs y MCs tuvo en sus manos la fórmula perfecta para crear algo nuevo cuando parecía que ya no había nada que inventar.



Blue Lines, el debut de Massive Attack, con sus ritmos acompasados, scratcheos y voces seductoras, tanto masculinas como femeninas, le vino a dar terapia de electro-shock a la escena musical británica, primero, y luego mundial. De pronto, la música electrónica ya no era nada más para mover el esqueleto, sino que adoptaba una postura contemplativa gracias a su mezcla de Reggae, Dub, Soul de los setentas y un toque de Hip Hop. Como dice Robert “3D” del Naja en el documental Live Forever: The Rise And Fall Of Brit Pop: “En ese momento, lo que queríamos demostrar era que habíamos un grupo de gente a la que no nos interesaba sonar como estadounidenses”. Blue Lines es el statement de ese otro sector de la juventud británica que volteaba a otro tipo de influencias en las que las guitarras y los amplificadores no figuraban. Aquí, la coolness va por otro lado. Como lo que habían hecho los Specials a finales de los setentas en pleno apogeo del Punk. Massive Attack de verdad estaba nadando a contracorriente en 1991 pero al hacerlo evidenció la deuda que la música Pop británica tenía hacia las expresiones artísticas de las minorías.

Con Blue Lines, el colectivo puso a Bristol en el mapa y dejó puesta la mesa para lo que Portishead perfeccionaría tres años después, y lo que ellos mismos sublimarían durante el resto de la década. Lo en verdad valioso es el hecho de que no estaban andando a tientas y sabían perfectamente lo que llevaban a cuestas como se muestra canción tras canción: “Safe From Harm” te abraza y te acaricia el rostro; “Five Man Army” no suena a nada que hayas escuchado antes y te deja queriendo saber más sobre la cantidad de géneros que conviven en la canción; “One Love” samplea sabiamente a Isaac Hayes de tal manera que no se siente metido con calzador y se integra al discurso de forma elegante y natural; “Unfinished Sympathy” es la seducción consumada que había comenzado algunas canciones anteriores; “Daydreaming” es una niebla que deja el ambiente perfumado; todo para terminar en lo más alto con “Hymn Of The Big Wheel” y sus tintes épicos pero conciliadores entre todo lo que acabas de escuchar.

Blue Lines es ese muestrario del otro Cool Britannia, uno ansioso, urbano, de tardes nubladas pero con una grandeza inusitada que te genera una obsesión y unas ganas de repetirlo desde el principio en el momento en el que la aguja regresa a su posición inicial y el LP deja de girar.

 

Post escrito por: Ernesto Acosta

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