Hidrogenesse @ Pasagüero

December 19, 2016

Hidrogenesse

Planeador

Por Arroz Amargo
Fotos Óscar Villanueva (Flickr)

Aunque esta vez no tuvieron que pasar cinco años para tener a Hidrogenesse de vuelta, las expectativas siempre se acumulan para ver a uno de los mejor actos en vivo del panorama hispanoamericano. Y es que con sendas actuaciones en visitas anteriores los asistentes (no en los números los esperados) tenían el rostro ávido de una diversión que se confirmaría minutos después.

La banda encargada de abrir fue Planeador. Si bien no lo hicieron mal, su sonido es un poco convencional y la forma de cantar de vocalista recuerda demasiadas otras bandas atrapadas en los 90s. Para ser su primer concierto, como anunció el vocalista, lucieron acoplados, con bastante energía aunque el sonido, como es habitual en el Pasagüero, fue un tanto defectuoso y no ayudó mucho a distinguir los matices de la guitarra debido a la saturación. Tal vez en un futuro puedan dar una grata sorpresa.

Es difícil hacer una reseña de un concierto de Hidrogenesse sin celebrar lo festivo y encantadores que son; sin hacer un elogio a su inteligencia e ironía que incluso logran adaptar al contexto mexicano incluyendo referencias a Juanga o al Indio Fernández. Cada vez que los veo me hacen pensar que están riéndose del mundo y de nosotros; no porque crea que nos toman el pelo, sino porque llevan la ironía a un terreno tan provocador que llena el espacio con una regocijo desmedido que por momentos cuesta disfrutar en plenitud.

El concierto empezó con algunos errores de sonido pero ya para el final de “El hombre de Barro” se escuchaba los suficientemente bien como para hacer bailar a cada una de las personitas que extendía sus brazos hacía los ritmos sintéticos y ritmos de las máquinas mágicas. En realidad el set fue poco habitual, pero igual de intenso que siempre. Tiraron de éxitos y no tan éxitos para hacer que los gritos y las ovaciones armoniosas fueran rutina a al final de cada canción. “Dos tontos muy tontos” o “Vuelve conmigo a Italia” sonaron increíble y tan novedosas que sorprenden que lleven ya unos años en el aire. Dos momentos claves fueron la apoteósica “Disfraz de tigre” que no falla nunca con los pasos de baile; y el singalong desgarrrado del público en “No hay nada más triste que lo tuyo”, en una versión entre la original y la que aparece en la película mexicana Distancia Cortas.

Genis y Carlos dejan todo en cada actuación sea pequeña o grande, interactúan perfecto entre ellos y con el público; y aunque breve el concierto fue potente. Al final se dieron el lujo de hacer un bis para tocar “Echame un kiki amor” y su versión de “Eso es el amor” que sonó tan bonita que daban ganas de subirse abrazarlos. Al final sólo quedan agradecimientos por un concierto de colores y aunque siempre quedan canciones en el tintero (“Los viejo” fue muy pedida) se les espera pronto para seguir coreando y bailando.

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Post escrito por: Maza

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