Balmorhea @ Teatro Milán

February 21, 2018

Foto: Adrián Castro Benitez

Por Diego Álvarez Rex

Ya casi no hay conciertos como el de anoche, donde el ambiente está perfectamente controlado como para poder disfrutar de la música y la experiencia sin distracciones. El regreso de Balmorhea a nuestro país debería ser un evento que marque pauta para próximos directos en la capital.

Desde el momento en que se anunció el evento sería en un pequeño teatro ubicado en la Colonia Juárez, varios puntos a favor de la promotora, Pedro y el Lobo, prometían que salir del circuito de clubes y foros tradicionales sería un gran extra. Y es que desde el ambiente intimo donde un microscópico lobby antecedía una sala libre de cubeteros, meseros o cualquier otro elemento que hoy día es común en las salas de conciertos pero se han encargado de arrancarle a varios las ganas de ir un evento local. Con toda comodidad y ventaja la llegada de la banda, antecedidad primero por un breve set de su violinista, Aisha Burns, fue imposible no disfrutar.

El set de Aisha, donde mediante su violín y una guitarra eléctrica creó pistas para vocalizar, fue breve pero muy atinado. Aunque nada extraordinario, temas de su único lanzamiento y su próximo lanzamiento, como “Requiem 92”, “Shelly” y “Sold”, dejaron entrever su talento y propuesta siendo muy bien recibida, más la llegada del conjunto texano fue el verdadero momento donde la gente de se dejó ir.

Tras cinco años no sólo de venir a México sino de prácticamente inactividad en la industria, Belmorhea aprovechó para promocionar su último lanzamiento pero sin descartar una buena mezcla de más de una década de carrera. “Clear Language”, “Sky Could Undress” arrancaron con todo y fallas técnicas, para perfeccionar la sensación inversiva de su música instrumental con “The Summer”, “Shore” y “Jubi”.

Es de reconocer la entrega del público a un grupo que, siendo objetivos, no es de los nombres grandes o siquiera más reconocibles en el Post Rock de los últimos años. Bien podríamos decir se trata de segunda, sino es que tercera división a nivel general. Hasta cierto punto esta banda bien podría hacerse pasar por música de fondo para tienda departamental, y precisamente apreciarla en un espacio como el de anoche, evidenció que es fácil llegar perderse en algún tema que suscite la monotonía.

Tras hora y media de concierto, las obligadas disculpas por la administración del Presidente Trump, promesas de regresar y un encore que incluyó sus “On the Weight of Night” y ”Truth”, la banda agradeció la recepción con una sala casi llena y una ovación que seguro no reciben en ningún otro lado.

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Post escrito por: Diego Álvarez Rex

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