Reseña: Kings Of Convenience /// Peace or Love

June 18, 2021

Kings Of Convenience Peace Love

Kings Of Convenience
Peace or Love
EMI

6.5

La Nostalgia siempre es buena, calma el alma y la condena

Por Lecce

La verdad es que no me gusta leer lo que el músico o artista dice sobre su música antes de escucharla, esto de escribir lo hago por hobby y en el ocio del gusto por la música radica el encanto de descubrir por mí mismo lo que “quiso decir” o su inspiración.

En este caso no descubrí nada, creo más bien redescubrí. Redescubrí lo que nunca se han cansado mis cumpleaños de los últimos 11 años, fecha del último disco de Kings Of Convenience, de recordarme: No me estoy haciendo más joven. Y ese redundante redescubrimiento lo hago como muchos de ustedes que estarán escuchando el disco, al igual que yo. Con un recuerdo, nuevo o viejo, a media luz y suspirando por lo que no fue o no está siendo, por lo que ya vivimos o estamos viviendo, por lo que nos hizo o hace feliz; casi forzándolo de manera orgánica o casualmente con la lyric indicada para cada una de nuestras historias. Porque así es la música de mis amigos Erlend ØyeEirik Glambek Bøe, melodioso, filosófico y hasta adoctrinante.



Porque así suena lo nuevo de Øye y Bøe, es como si ese soundtrack de la vida adulta tuviera una continuación en una línea temporal que desde hace poco más de un año cada vez es más difusa. Todo esto de la pandemia no es hizo ocuparnos en el por venir mientras recordábamos esa juventud o a personas o amigos que se fueron quedando en estos 11 años. Les hablamos tanto en videollamada o pensamiento, tanto que hasta hicimos que ese “pasado” regresara en forma de nuevo disco del dueto nórdico.

El disco no ofrece nada diferente más que la remembranza (individual y propia) constante, esa que nunca para. Esa que te hizo robarle los lentes a Øye o esa que tuviste por tu date de anoche, el de hace cinco años o el de hace 15 que le dedicaste “I Don’t Know What I Can Save You From“.

Peace Of Love es lo que José José hubiera cantado si fuera early millenial con anhelos dosmileros de vivir en Brooklyn.

La nostalgia arriba mencionada es tan grande que, como se ha retomado por parte de algunos artistas, el disco funciona completo y de principio a fin… y honestamente solo así.

A pesar de que mi editor me regaña si no namedroppeo canciones (Nota del Editor: Nop), en realidad me cuesta hacerlo, aquí es donde la nostalgia condena el alma. No hay evolución en el sonido (a pesar de que Erlend Øye en su boletín de prensa jura que sí) y ojo, no tiene por qué haberla. Tenemos dos nostálgicos hombres en sus mid 40s haciendo lo mismo que hacían en sus early y mid 30s: narrar lugares comunes que inevitablemente, al igual que desde hace 20 años, nos hacen suspirar por lo que fue, no fue o puedo haber sido; como un ejercicio musical de la reflexión de vida que nos hace la nostalgia.

Y como les decía, tengo que destacar algunos tracks de Peace Or Love. Los dos prelanzamientos que hemos tenido, “Fever“, ese sonido Pop Funk un poco menos depresivo y “Rocky Trail” están listas para ser agregadas a tu playlist de “Cenita con amigos y vinito” favorita.

Después nombraría de manera natural “Rumours“, “Angel“, y “Ask For Help” y de manera un tanto más parcial (por culpa del featuring de Feist) “Love is a Lonely Thing” y “Catholic Contry“.

Probablemente el ejercicio de mi felicidad personal actual impidan que este nostálgico disco me emocione pero es cierto las endorfinas que la nostalgia generan si calmen al alma y la condenen a suspiros de recuerdos periódicos.

Post escrito por: Lecce

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