
Foto Sadi @sadisky
Malcriada:
¿Es bueno o malo? No lo entenderías
Por Majo Ballesteros @Majerias_
Van un poquito más de dos años desde que se lanzó la primera canción del proyecto Malcriada, conformado por Mathilde Sobrino y David Rosales A.K.A. Pepe Pecas, y vaya que le han jalado para avanzar.
El año pasado fue uno muy grande y bueno para ellos; para ser uno de los primeros años de un proyecto independiente mexicano, la verdad es que fue sumamente destacable. Aun así, no se compara en tamaño con el año que están viviendo este 2026.
Giras, presentaciones en vivo, colaboraciones internacionales, sesiones en medios y, como una de las joyas brillantes de la corona, su primer millón de reproducciones en YouTube gracias al video que hace menos de un mes vio la luz: “Six Seven” feat. Niños Góticos.
En mi nada humilde opinión, Malcriada ya no se debe tomar como un descubrimiento. Porque aunque es una banda joven, la verdad es que no han parado de trabajar. Tienen un catálogo musical robusto, ya se presentaron en el Vive Latino, han abierto conciertos de Fobia, tienen una canción con Prayers y los hemos visto en el mismo escenario que a María Daniela. Esto no es el hallazgo de una banda que salió ayer.
Y con esa idea fue que fui a entrevistarlos. No a preguntarles cómo se les ocurrió el nombre o si sueñan con tocar en Coachella, sino a ver dónde está parado, cómo piensa y qué quiere decirnos uno de los proyectos más trabajadores, prometedores y, definitivamente, refrescantes de la escena alternativa en la Ciudad de México.
Mathilde y Pepe Pecas llegaron a platicar con nosotros uniformados, con Silverio plasmado en grandote en sus playeras. La conversación era obvia y había empezado desde antes de prender la grabadora. Malcriada es herencia de una de las mejores épocas que tuvo la música independiente y alternativa mexicana, con influencias claras también de lo internacional. Crecieron en el inicio del milenio, no es necesario ni siquiera preguntarlo. Lo que se ve no se pregunta, ya saben… entonces mejor empezamos hablando de su primer millón.

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Lo primero que quería hacer era felicitarlos por llegar al millón de reproducciones. Yo me imagino que con cualquier proyecto —o sea, con cualquier canción, video o concierto— siempre esperan lo mejor, ¿pero hay algo específicamente de este video y de este proyecto que es “Six Seven” que les haya hecho decir “ahí es”?
Pepe Pecas: Yo creo que sí. Estaba el factor de que, al haber tantos niños involucrados en el video, sabíamos que de entrada contábamos con que todos ellos lo iban a ver, ¿no? Porque se lo iban a pasar a sus familias, a sus amigos… una comunidad enorme. Esperábamos que le fuera mejor que a otros, pero en su estreno; no nos imaginábamos un millón a lo largo de estas tres semanas.
Mathilde: Sí, no imaginábamos un millón en tres semanas, la verdad. O sea, yo también tenía como una corazonada de que: “A este le va a ir chingón, a este le va a ir muy bien, sí, sí, sí”. Como que es algo que sabes y que puedes decirlo con seguridad. Creo que tiene que ver con el impacto conceptual de los Niños Góticos. Es algo que hasta pareciera contrastar, pero es real, está ahí, lo estás viendo.
Es una cosa muy particular el featuring con los Niños Góticos. Creo que ya me contestaron un poco la pregunta, pero si podemos profundizar: el hecho de hacer comunidad, ¿digamos que lo tomaron como estrategia o se dio solo?
Mathilde: La rola y el video no empezaron con eso en mente. Más bien como que se dio la idea, salió la rola y de ahí fue como: “¡Ah!, pues hay que hacerlo por ahí”. Queriamos poderles regalar un día a los Niños Góticos por lo que nos han dado y por todo el apoyo. Era más bien un día para ellos, una canción para ellos y el video para ellos.
Pepe Pecas: O sea, a pesar de que resulta casi imposible poder ver todo en lo que te etiquetan y todo lo que suben relacionado con el proyecto, sí podemos notar por la constancia que hay niños que se juntan con otros niños que conocieron en los conciertos, que se han hecho grupos de amigos y que han formado comunidades ya sin que nosotros tuviéramos esa intención. Porque tampoco tuvimos nunca la intención de empezar a generar un público joven e infantil, solo fue algo que se dio. Entonces, más bien fue como, justo como dice Mat, regresarles ese cariño que nos han dado. Fue como: “Esta canción está muy buena”. Nació el beat primero, y luego fue la idea de nosotros cantándosela a ellos; ya después fue como: “¿y si ellos la cantan?”.

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Creo que algo que les han dicho mucho en las últimas entrevistas, y con toda razón se les ha aplaudido, es esta capacidad de escucha que tienen; entender la retroalimentación y verdaderamente leer las métricas en lo cuantitativo y cualitativo. Está increíble porque puede generar este tipo de colaboraciones. Pero también, ¿cómo le hace Malcriada para poner límites entre la retroalimentación de su público y su papel o posición como artistas? ¿Dónde para la retroalimentación para poder tener su propio espacio creativo en Malcriada?
Mathilde: Pues empezamos justo sin toda esta retroalimentación. Como que más bien dijimos: “vamos a hacer lo que nos gusta, lo que nos mueve…”. Poco a poco empezamos a jalar a este público más joven, el mundo visual empezó a crecer, y hoy en día sí me parece muy importante escuchar a tu público. Porque, a fin de cuentas, si hiciéramos música solo para nosotros, pues ni la sacaríamos. Hacemos música para la gente que queremos que nos descubra, para la gente que ya nos descubrió y para la gente que ya nos sigue. Entonces, sí es súper importante estar ahí pendientes de las redes, ver qué es lo que dicen, leer qué les gusta y qué no, y a partir de ahí nos vamos guiando, pero sin perder la esencia de Malcriada, que fue lo que captó esta atención inicial.
Pepe Pecas: Sí, para nosotros el arte no es lo que nosotros hacemos, sino lo que la gente siente cuando consume lo que hacemos. Entonces, para que ese sentimiento pueda ser más intenso, la canción tiene que tratar sobre ellos, no sobre nosotros. Nosotros somos, digamos, el comunicador. Tenemos seleccionadas las emociones que queremos transmitir, y los escuchas son quienes las hacen suyas.
Sí les estamos dando mucho lugar a los comentarios y creo que funciona, pero sí tenemos claro que nuestra música siempre va a ser energética, siempre va a hablar de emociones melancólicas y que tiene que haber cierto espacio para la oscuridad, pero no como un fetiche solo porque sí, sino la oscuridad como un proceso que te lleva a un mejor lugar eventualmente. Siempre con ese enfoque, el cual no ha cambiado en absoluto; a pesar de todo, sigue ahí.
¿Le podemos llamar de alguna manera “obras abiertas”? Obviamente son creaciones de ustedes, pero el hecho de permitir, como debería de ser, que la gente interprete lo que tenga que interpretar y juegue con el concepto, ¿puede hacer de la obra un ente más vivo que tal vez la idea tradicional de la música de hace 20 años?
Mathilde: Sí, definitivamente todo está muy abierto a la interpretación del público. Basado en tus vivencias, en lo que has sentido y lo que has vivido, tú puedes tener un mensaje específico para ti.
Pepe Pecas: Como un cadáver exquisito, casi casi.

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¡Ándale! Justo así. Que no porque ustedes la hayan sacado significa que ya se acabó, sino que están dejando que la gente colabore de alguna manera.
Pepe Pecas: Algo interesante, por ejemplo con “Niños Góticos”, es que queríamos dar este mensaje o esta sensación a los niños de que ser gótico estaba de moda o que ser gótico era cool. Porque los niños sí son muy de: “Ah, esto está de moda, yo quiero formar parte de esto”. Lo que no imaginábamos era que los adultos se lo iban a creer también. Porque ahora nos salen videos de papás diciendo: “¿Cómo ven que ahora los niños son así? ¿Qué están escuchando esta música? ¿Qué opinan?”. ¿Sabes? O sea, como que son cosas que se nos salen de las manos.
Hay pocos artistas que pueden sentir el peso de lo que significa crear nuevos públicos. ¿Hay algo que les pese? No que no sean agradecidos, pero que cale o que justo no se hayan esperado con este discurso de “los creadores de los nuevos públicos, los escuchan los niños, están vinculando a la generación de antes con la nueva”. ¿Cuáles son las dificultades de ser los que abren la puerta?
Mathilde: Pues más que peso, hay mucha responsabilidad. Nosotros empezamos haciendo un poco lo que queríamos, diciendo lo que queríamos, incluso una que otra grosería por ahí. Y yo pensaba que mi público iba a ir hacia gente que se pareciera a lo que yo escuchaba cuando era chica. Cuando empezamos Malcriada y nos encontramos con este nuevo público, dio un giro de 180 grados a lo que al menos yo tenía visualizado. Cuando pasa esto con los jóvenes, es una sorpresa muy bonita. De verdad es súper padre ver a tantos jóvenes, pero sí hay una responsabilidad sobre lo que dices y lo que haces. No nos gustaría dar un mal ejemplo; encontrar una línea de equilibrio entre respetar a este público joven y sus edades, y no perder nuestra esencia, ahí está el reto.
Pepe Pecas: También siento que tomamos la oportunidad de implementar cosas nuevas porque son cabezas frescas, que todavía no tienen los prejuicios de qué significa A o B. O sea, para alguien de nuestra generación, todo lo asociado a la cultura gótica o al punk tiene que ver con excesos, fiesta, descontrol y resentimiento. Pero nosotros creemos que, para empezar, los tiempos cambian; lo que antes era rebeldía, hoy puede formar parte del sistema, y lo que hoy es rebelde es ser saludable.
Mathilde: Sí, o sea, ya no es punk ir a ponerte hasta el huevo a un bar de mala muerte; tal vez llegó a serlo en su momento, pero hoy en día eso lo hace casi todo el mundo. Entonces, ¿qué es lo punk?, ¿qué es lo revolucionario hoy en día? Las cosas cambian.

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¿Ustedes creen que Malcriada busca provocar o proponer? ¿O las dos?
Mathilde: Creo que empezamos queriendo provocar… y ahora queremos proponer.
Pepe Pecas: Sí, yo creo lo mismo. También creo que, al final, la propuesta puede ser provocativa dependiendo de quién la reciba, ¿no?
Mathilde: Definitivamente creo que “Six Seven” ha sido bastante provocador, provocativo. Sobre todo los adultos se sacan de onda; ven ese video y dicen: “¿Qué está pasando?”, como que no entienden. “¿Por qué se pintan así?, ¡no!”.
Pepe Pecas: “¿Es bueno o malo?”. Como que les choca mucho. Porque les parece bueno que dice “vive sin drogas”, pero no les parece bueno que el ambiente parezca estar lleno de ellas. Pero es justo por lo que digo que ahí está la propuesta: tú dices: “Uno puede verse así, estar en un lugar divertido, estársela pasando bomba y, aun así, no estar drogado”.
A mí me ha tocado ver dos cosas cuando le pongo Malcriada a alguien: o te enamoras porque te recuerda muchas cosas, te parece refrescante y te emociona que esté sonando este tipo de música otra vez… o lo ves y lo rechazas de inmediato porque sientes que no es para ti. Sobre ese tema, ¿les ha tocado hate?
Mathilde: Sí, sí, sobre todo con esta última canción. Pero pues justo es eso, ¿no? Como el shock de: “No estoy entendiendo qué está pasando ¡Ah! ¿Es bueno o es malo?”. Pero, por ejemplo, hay muchos comentarios también en nuestros videos de: “Al principio los vi y me dieron muchísimo miedo, pero luego ya entendí y son mi lugar seguro”.

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Todo esto ha sido de Malcriada, pero ustedes vienen de una carrera larga de trabajo como músicos y artistas. Las cosas que hicieron antes, ¿cómo han permitido que este nuevo proyecto no empiece de cero y que tenga la experiencia de ustedes dos, la madurez y las vivencias? ¿Qué elementos de otros proyectos y de ustedes como personas y músicos han aplicado aquí?
Pepe Pecas: No empezamos en cero porque ya conocemos un poco sobre la estructura en temas de lanzamiento, cómo hacer un presskit… cosas que son importantes para comunicar tu proyecto más allá de tu cuadra. Pero este proyecto creo que nos ha llevado a niveles que jamás tocamos. Entonces, hemos aprendido mucho en la marcha también sobre cómo manejar ciertas escalas de popularidad a las que no estábamos acostumbrados. Las cosas son diferentes de lo que aprendimos en esos proyectos, sin duda. Y también utilizamos a nuestro favor el no volver a caer en ciertas ideas que teníamos, como pensar que hacer contenido para redes es poco artístico.
Mathilde: Pues eso, como el no tomarnos demasiado en serio. Antes yo pensaba: “¿Por qué carajos tengo que andar haciendo el ridículo en las redes sociales y bailando como payaso para que escuchen mi música?, no, yo quiero que me escuchen y me conozcan por mi música y por mi talento y ya”. Justo eso fue algo que tuvimos que desechar por completo y fue de lo que más nos ha ayudado: dejar un poco ese ego atrás.
Pepe Pecas: Yo creo que nos deshicimos de puras cosas malas.
Vienen de un año increíble para Malcriada y van a tener un año más increíble aún. De aquí a su concierto el 21 de noviembre en el Pabellón Oeste, que seguro va a ser un gran sold out, ¿qué van a hacer?
Mathilde: Obviamente viene mucha, mucha música; vienen colaboraciones interesantes, más contenido en redes y más canciones con niños góticos.
Pepe Pecas: Una mejor puesta en escena también. Nos estamos preparando de una forma en la que no nos hemos preparado aún para los shows en vivo, con más equipo y cosas así. Yo creo que eso también nos va a abrir caminos creativos y formas de tocar en vivo.



