RPM: Debut de Björk
Björk dijo que lo que quería plasmar en Debut era el ritmo que sentía en sus adentros, sino el de la vida cotidiana. Vaya que lo logró.
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Björk dijo que lo que quería plasmar en Debut era el ritmo que sentía en sus adentros, sino el de la vida cotidiana. Vaya que lo logró.
No hay nada de pretencioso en Call The Comet de Johnny Marr, sólo una colección solida de música de guitarras, de Rock inglés en esplendor de actualidad
Descanso Dominical de Mecano pareciera ser el punto final sonoro de la década, pero dejó la puerta entreabierta para cosas posteriores.
Zooropa es el Kid A de U2. Fue un momento de grandiosa creatividad que al parecer nunca volverá. Escucharlo en 2018 es hacerle justicia a una banda que dejó de experimentar.
Florence + The Machine en su cuarta placa de estudio High As Hope es quizá el mejor momento de su carrera y de su vida por el crecimiento de demuestra
Cuando salío Aquamosh de Plastilina Mosh fue un chapuzón refrescante en una piscina helada durante un caluroso día de primavera.
Some Girls fue el último gran álbum de los Rolling Stones antes de ser víctimas de la maldición que atacó a los artistas de los 60 y 70 durante los 80
Cuando Hail To The Thief llega a su final queda un sabor extraño en la boca por ser el soundtrack de un Apocalipsis real.
No se si sea mi emoción aún vigente pero Kids See Ghosts suena al futuro, a algo que vamos a ver de una forma que tal vez ni siquiera entendamos hasta dentro de algunos años.
Adore, a 20 años, bien podría ser lo más cercano a lo que Billy Corgan consideraría una obra maestra propia justo porque no se guió por lo que la industria parecía buscar en él, sino que buscó en lo más profundo de su pecho y lo sacó a relucir en quince dolorosas canciones