RPM: 40 años de Some Girls de The Rolling Stones

June 21, 2018

I’ve walked for miles, my feet are hurting:
40 años de Some Girls de The Rolling Stones

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

En 1978 parecía haber dos caminos para tomar en lo musical: la inocuidad de la música Disco, o la peligrosidad y el filo del Punk. Había uno que otro aferrado que quería seguir haciendo Rocanrol puro y sin adulterar. Pero a esos se les veía como resabios de una época que sonaba a años luz de lo que sucedía en el mundo. Los Rolling Stones pertenecían a ese último grupo. Desde 1972, cuando lanzaron Exile On Main St, no habían tenido un éxito radial ni crítico. La banda londinense era una pieza de museo perteneciente a otra era a la que se le había terminado la cuerda. Keith Richards estaba en riesgo de terminar en la cárcel cuando lo arrestaron por posesión de heroína, y la carrera del grupo pendía de un hilo en 1977. Entraron al estudio de grabación a finales de ese año sin muchas esperanzas y sin mucha idea de qué iban a hacer. Podrían grabar un gran comeback álbum, o podrían seguir lanzando obras olvidables y mediocres como las últimas dos. Por fortuna pasó lo primero y el resultado fue Some Girls.

De entrada, y por el primer sencillo que se lanzó del álbum y también abridora del álbum, “Miss You”, parecía que los Stones habían abrazado la música Disco, pero con su sello sucio y gamberro. A eso sonaba la bastardización de la bastardización. A eso sonaba que el que fuera el grupo más peligroso de la tierra tomara el sonido de moda y le pusiera todavía más sudor y más sexo. A eso sonaba que estuvieran recuperando su lugar. Prácticamente el resto del álbum eran los Stones sonando a los Stones sin sonar anquilosados. Some Girls es, fuera de “Miss You”, esencialmente un LP de puro Rocanrol cuando el término ya sonaba caduco, hinchado y tumefacto como cadáver expuesto al sol por días. “When The Whip Comes Down”, “Respectable”, “Lies”, y “Some Girls”, son pura electricidad y obscenidad nada más para recordarles a los muchachos de la época quiénes fueron los primeros en escandalizar en serio. Pero también tienen su momento reflexivo: “Far Away Eyes” es una Balada Country que recuerda a la época del Beggars Banquet (1968) y “Beast Of Burden” es la joya del lado B: una canción construida y sostenida por un riff impecable de una época en la que parecía que a Richards ya se la habían acabado los trucos y no tenía nada qué mostrar, una letra sentida y dolorosa como sólo Mick Jagger podía escribir cuando se ponía reflexivo, quizá la última gran canción de los Stones.

Some Girls fue, sin saberlo, también el último gran álbum de los Rolling Stones. El último lengüetazo antes de caer víctimas de la maldición que atacó a los grandes artistas de los sesenta y setenta durante los ochenta y de la que difícilmente se recuperaron después. La última obra que los mostró como la más sólida maquinaria de tres guitarras, un bajo y una batería. A 40 años queda como el testamento de lo que debe ser una banda de Rocanrol con todo lo que eso conlleva.

Post escrito por: Ernesto Acosta

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