RPM: 15 años de Give Up de The Postal Service

February 7, 2018

That’s when we’ll explode:
15 años de Give Up de The Postal Serivce

Por Ernesto Acosta Sandoval @erniesandoval_

Los caminos de la música Pop son misteriosos. No hay una fórmula para el éxito, no hay un plan designado, ni mapas que muestren el camino hacia una meta clara. No se escoge a la música Pop como carrera, la música Pop te escoge a ti. ¿Cuáles son las probabilidades de que un artista o una banda le pegue al gordo a la primera? ¿Qué hace que dos extraños un día decidan juntarse a escribir canciones y el resultado se les salga por completo de las manos? Más extraño aún cuando el sonido imperante del momento no tiene nada que ver con lo que acaban de crear. En la música Pop no hay nada escrito, por fortuna, porque eso nos da revelaciones como Give Up de The Postal Service.

A principios de 2002, Jimmy Tamborello y Ben Gibbard apenas se conocían, los dos estaban lejos de ser considerados lo que tradicionalmente se conoce como súper estrellas. Uno era un músico electrónico tímido y experimental en sus creaciones, el otro el vocalista de una banda indie relativamente joven que no terminaba de despegar al cien por ciento. Un encuentro fortuito en Los Ángeles, un par de e-mails y la magia sucedió. Gibbard en Seattle y Tamborello en California comenzaron a enviarse demos y borradores de letras por correo tradicional cuando ya para entonces el sistema estaba dando sus últimos estertores. Se juntaron un par de días a grabar y la disquera Grunge por excelencia (Sub Pop) lanzó el resultado unos meses después. Nadie esperaba nada de Give Up, todos los implicados lo veían como una curiosidad, si acaso. Empezaron la mini gira promocional en el Casbah de San Diego frente a 200 personas y la terminaron ante cuatro mil un mes y cacho después del otro lado del país. Give Up había encontrado su público que lo propulsó hasta llegar a convertirse en disco de oro y eventualmente de platino, y de paso en el segundo álbum más vendido en la historia de Sub Pop Records para sorpresa de todos. The Postal Service no sonaba a nada de lo que se programaba en la radio del momento. Diez canciones melódicas por completo electrónicas, voces y armonías dulces, letras sobre corazones rotos, distancia, alienación. Give Up se siente como una caricia a la vez cálida y fría. El uso de los sintetizadores y las secuencias se siente, paradójicamente, orgánico. La suave voz de Gibbard (y las eventuales colaboraciones de Jenny Lewis y Jen Wood) es un refugio ante la insensatez y la sinrazón del mundo. A veces, esto es lo único que se necesita para sentirse reconfortado.

The Postal Service fue tan efímero como los 45 minutos que dura. Ni a Tamborello ni a Gibbard les dio por hacer un segundo álbum. ¿Cómo hacerlo? ¿Era necesario? ¿Cómo superas un inicio tan apabullante como “The District Sleeps Alone Tonight”? ¿Una canción perfecta como “Such Great Heights”? No, no es posible. La música Pop tiene caminos misteriosos. A veces es mejor no transitarlos por completo.

Share Button

Post escrito por: Ernesto Acosta

Post Relacionados