Reseña /// Iris: A Space Opera de Justice

September 13, 2019

Iris: A Space Opera de Justice

Por AC Tato

Ayer fuimos a ver el estreno mundial de Iris: A Space Opera de Justice. La versión definitiva de la experiencia en vivo del dueto francés, tan buscada por el grupo desde A Cross The Universe (2008) y que encontró solución en un la idea de Woman Worldwide (2018), una sesión en vivo sin público.

Si, amamos a Justice, si, queremos saber todo sobre ellos, pero por dios, estábamos ávidos de un atasque de sensaciones cuando estos tíos nos sometieron de forma obligatoria a un insulso y aburrido documental introductorio que ocupó una tercera parte de la función. Sí, el documental nos explica el proyecto con algún dato interesante, pero nos espoilea la experiencia. Ya no hay sorpresa, hemos pasado media hora en el terreno frío de los temas de producción y de afirmaciones de adulación, sin probar una del tan comentado elixir. En lo que parecía una buena idea, a fin de hacer un contraste con la experiencia audiovisual que nos esperaba, el documental no tiene música y el único audio es el de las voces de los entrevistados. Aburrición total. Pero aún faltaba lo peor:



Finalmente oscuridad. Un grupo de luces se forma en circunferencia y se levantan de manera coordinada para formar una especie de corona celestial. En medio, Justice aparece en el set dispuesto para la ocasión y tal como en Woman Worldwide, comienzan los coros de “Safe and Sound” preparando el terreno para el despegue; arranca la secuencia rítmica, después, el slap bass. Se intensifica el ensamble. Con el sonido de un teclado en cascada se perciben los primeros beats del “concierto”. Apenas suenan, no retumban . Un chico sale corriendo de la sala seguramente con la idea de ir a gritar a la cabina, “Cacaro, trépale”. El volumen sube un poco pero no hay nada que hacer. El audio de Iris: A Space Opera pensado para Dolby Atmos, fue mezclado en multicanal, y en la sala estaba puesto en simple audio estéreo. Los presentes no solo nos perdimos la inmersión que ofrece ese formato de audio sino que tuvimos que aguantar un audio deficiente que acompañaba una puesta en escena grandiosa y notable. Como con una droga sintética, tuvimos que poner de nuestra cosecha para podernos levantar.

Al parecer este error se ha cometido en otras salas, no solo en México. Es una pena que tanto distribuidores como exhibidores no verifiquen las especificaciones técnicas del film antes de programar las funciones por que, eso sí, el precio de la entrada es de “evento especial”.

Habrá que esperar para volver a ver Iris: A Space Opera en Blue-ray en casa de algún amigo con un buen home theatre y tratar de emular la experiencia del cine.

Post escrito por: AC Tato

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